Moody’s vede manejable el impacto de la reforma sobre los préstamos de la ley Katseli para la banca griega
La modificación legislativa aprobada en Grecia sobre el recálculo de intereses en hipotecas reestructuradas bajo la ley Katseli no altera, por ahora, la evaluación crediticia de los cuatro bancos sistémicos del país. Moody’s considera que el coste estimado, de unos 700 millones de euros, sigue siendo absorbible dentro de la rentabilidad, las provisiones y los colchones de capital del sector.
Κορυφαία σημεία
- El parlamento griego aprobó el 24 de junio una enmienda que recalcule los intereses de hipotecas bajo la ley Katseli con un coste total estimado de 700 millones de euros para Eurobank, National Bank of Greece, Piraeus Bank y Alpha Bank.
- Moody’s prevé que 500 millones de euros de menores ingresos serán absorbidos por el esquema Hercules, mientras 200 millones serán asumidos por bancos y servicers sin impacto fiscal ni efectos inmediatos significativos sobre la rentabilidad o el capital.
- Moody’s identifica riesgos adicionales por litigios, posibles efectos extensivos y discrepancias de coste que podrían aumentar la carga hasta 1.300 millones de euros, pero no los contempla aún en su escenario base.
Coste estimado y factores de contención
Según Capital, Moody’s, el parlamento griego ratifica el 24 de junio una enmienda legislativa que establece que los intereses de los préstamos hipotecarios reestructurados bajo la ley Katseli, 3869/2010, deben calcularse sobre la cuota mensual y no sobre el principal total pendiente.La disposición se aplica con carácter retroactivo y trata los intereses pagados en exceso por los prestatarios como principal ya amortizado, lo que reduce los saldos vivos y acorta los calendarios de devolución. La ratificación llega después de una decisión del Tribunal Supremo griego en febrero.
El gobierno estima el coste total para Eurobank, National Bank of Greece, Piraeus Bank y Alpha Bank en alrededor de 700 millones de euros. De esa cifra, unos 500 millones corresponden a ingresos futuros por intereses que dejarán de percibirse sobre cerca de 16.500 millones de euros en hipotecas reestructuradas durante un horizonte de 20 años, mientras que otros 200 millones reflejan el reconocimiento retroactivo de intereses cobrados en exceso.
Moody’s señala que 500 millones de euros en menores ingresos futuros serán absorbidos por el esquema Hercules para cubrir posibles déficits de pago de estos préstamos, con el objetivo de evitar efectos sobre el servicio de los bonos senior con garantía estatal en manos de las cuatro entidades. Los 200 millones restantes se repartirán aproximadamente a partes iguales entre bancos y servicers, sin coste fiscal para el gobierno.
La agencia espera que las entidades registren provisiones extraordinarias adicionales en los resultados del tercer trimestre de 2026 para cubrir su parte del coste. Aun así, considera que el impacto inmediato es moderado frente a unos ingresos antes de provisiones que superan los 6.500 millones de euros en 2025, y añade que el ajuste también podría compensarse con reservas ya existentes y mantenerse dentro de sus márgenes de capital frente a las exigencias SREP.
Los bancos reportan ratios CET1 de entre el 13% y el 17% en sus resultados del primer trimestre de 2026. Para Moody’s, esos colchones de gestión absorben con holgura un evento puntual de esta naturaleza.
Riesgos vigilados para el perfil crediticio
La agencia apoya su visión en tres factores estructurales. El primero es que la mayoría de las hipotecas protegidas por la ley Katseli sale de los balances bancarios mediante titulizaciones del programa Hercules entre 2019 y 2020, lo que deja solo una exposición directa limitada al recálculo.El segundo factor es que la exposición que los bancos mantienen en esas titulizaciones se concentra en bonos senior con garantía estatal, lo que los protege de la pérdida económica que ahora absorbe el esquema Hercules. Los tramos mezzanine y junior, que soportan la mayor parte del riesgo de flujo de caja, están en manos de terceros inversores.
El tercer elemento es que la responsabilidad retroactiva de los bancos queda acotada entre agosto de 2010 y la fecha de titulización, un periodo relativamente corto en el que los préstamos seguían gestionándose dentro de balance.
Moody’s, sin embargo, identifica tres riesgos que sigue de cerca. El primero es el riesgo de litigio, si la negativa a devolver efectivo a prestatarios con reestructuraciones ya concluidas o incumplidas es impugnada con éxito ante el Consejo de Estado.
El segundo es un riesgo de extensión por comparación, si prestatarios acogidos al mecanismo extrajudicial o a reestructuraciones bilaterales invocan esta decisión mediante casos piloto, ampliando el perímetro más allá de los 700 millones de euros inicialmente previstos. El tercero es un riesgo de alcance derivado de la diferencia entre la estimación oficial de 700 millones y cálculos del sector de hasta 1.300 millones de euros, basados en un estudio elaborado por KPMG, lo que podría aumentar la carga para la banca cuando se reformulen los planes de negocio de Hercules.
La agencia concluye que ninguno de esos riesgos forma parte de su escenario base. Si llegan a materializarse, revisará su evaluación sobre el efecto en los perfiles crediticios de los cuatro bancos sistémicos griegos.
Σε προηγούμενο ρεπορτάζ μας για τη νέα ρύθμιση στα δάνεια του νόμου Κατσέλη εξηγήσαμε ότι η εφαρμογή της απόφασης του Αρείου Πάγου οδηγεί σε υπολογισμό των τόκων πάνω στη μηνιαία δόση και όχι στο συνολικό ανεξόφλητο κεφάλαιο, μειώνοντας σημαντικά τις δόσεις και τους συνολικούς τόκους. Επισημάναμε επίσης ότι η αναδρομικότητα επιτρέπει τον συμψηφισμό τυχόν υπερπληρωμών με τις τελευταίες δόσεις και ότι το κόστος επιμερίζεται μεταξύ τραπεζών και του σχήματος εγγυήσεων «Ηρακλής».
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