UBS advierte de una presión estructural más prolongada sobre las pensiones en España

UBS advierte de una presión estructural más prolongada sobre las pensiones en España
Presión estructural en pensiones

El debate sobre la sostenibilidad de las pensiones en España se desplaza desde un problema ligado al retiro masivo de los baby boomers hacia un desequilibrio demográfico de carácter más duradero. Nuevas proyecciones apuntan a que la baja fecundidad, la mayor longevidad y una relación cada vez más débil entre ocupados y mayores mantendrán la presión sobre las cuentas públicas durante décadas.

Destacados

  • UBS advierte que la tasa de dependencia de mayores en España subirá del 32,9% en 2025 al 45,4% en 2035 por baja fecundidad y mayor longevidad.
  • La AIReF estima que el gasto público en pensiones pasará del 13% del PIB en 2025 al 16,4% en 2050, con un déficit anual de 60.000 millones de euros.
  • UBS concluye que solo un mix de mayor participación laboral, reformas, inmigración y productividad puede limitar el desequilibrio estructural del sistema español.

Proyecciones demográficas y coste del sistema

Como informó elEconomista.es, un informe de UBS Global Research cuestiona la idea de que el sistema de pensiones español recuperará el equilibrio una vez concluya la jubilación de la generación del baby boom. El banco sostiene que, tras esa cohorte, llegan generaciones de trabajadores más reducidas, mientras la esperanza de vida sigue aumentando y la inmigración puede no bastar para compensar el deterioro demográfico.

El análisis recoge que la tasa de fecundidad en España ronda los 1,2 hijos por mujer, lejos del 2,1 necesario para garantizar el reemplazo generacional sin inmigración. Con ese punto de partida, UBS estima que la tasa de dependencia de mayores pasará del 32,9% en 2025 al 45,4% en 2035, lo que reduce en una década la proporción desde unas tres personas en edad de trabajar por cada mayor de 65 años hasta apenas 2,2.

La Comisión Europea refuerza esa lectura en su "2027 Ageing Report: Underlying Assumptions and Projection Methodologies", publicado esta semana. Bruselas calcula que la tasa de dependencia de mayores en España subirá del 34,3% en 2025 al 69,7% en 2080, mientras la relación entre mayores inactivos y trabajadores ocupados pasará de 45,5 por cada 100 a 86,5, uno de los mayores deterioros de la Unión Europea.

Las proyecciones del INE apuntan en la misma dirección. La población de 65 años o más, que representa el 20,4% al inicio del periodo 2024-2074, alcanzará un máximo del 30,5% hacia 2055 y seguirá en el 30,3% en 2074, lo que sugiere que el envejecimiento no retrocede de forma significativa incluso después de la desaparición de la mayoría de los baby boomers.

En paralelo, la AIReF estima en su evaluación de mayo de 2026 que el gasto público en pensiones alcanzará el 16,4% del PIB en 2050, frente al 13% de 2025. El organismo añade que el gasto medio bruto en pensiones entre 2022 y 2050 representará el 14,5% del PIB, en un contexto en el que el Estado ya necesita inyectar alrededor de 60.000 millones de euros anuales para cubrir el desfase entre cotizaciones y prestaciones, según el texto original.

Impacto económico y opciones de ajuste

El trasfondo financiero del informe es que una sociedad más longeva eleva no solo el coste de las pensiones, sino también el de la sanidad y los cuidados de larga duración. UBS señala que la presión sostenida sobre las finanzas públicas coincide además con un crecimiento potencialmente más débil, lo que complica la absorción del mayor gasto social.

Las cifras de longevidad que maneja Bruselas acentúan ese riesgo. La esperanza de vida al nacer de las mujeres en España pasará de 86,6 años en 2025 a 91,4 en 2080, mientras que la de los hombres avanzará de 81,5 a 87,5 años; al mismo tiempo, la fecundidad solo subiría de 1,11 a 1,34 hijos por mujer, todavía muy por debajo del umbral de reemplazo.

La inmigración puede aliviar parte de la tensión, pero no figura como solución definitiva en el análisis. Aunque el INE prevé que la población española aumente hasta 54,6 millones en 2074 gracias a un saldo migratorio positivo, UBS advierte de que compensar el envejecimiento exigiría entradas grandes y sostenidas durante mucho tiempo, con límites prácticos y políticos, además de que esos trabajadores también acabarán jubilándose.

Bruselas sí introduce un elemento algo más favorable al revisar al alza sus previsiones de empleo y contemplar unos 1,9 millones más de ocupados en 2070 frente a su ejercicio de 2024. Aun así, la mejora de la participación laboral solo compensa parcialmente el envejecimiento, por lo que el deterioro de la relación entre trabajadores y mayores sigue siendo acusado.

En ese contexto, UBS concluye que España no puede confiar en una corrección automática del sistema por el simple paso del tiempo. El banco plantea una combinación de mayor participación laboral, carreras más largas, reformas del sistema de pensiones, inmigración y mejoras de productividad para limitar un desequilibrio que considera estructural.

En nuestra publicación anterior sobre las propuestas de Vox para reformar el sistema de pensiones, repasamos su diagnóstico de riesgo creciente por déficit, deuda y mayor coste de financiación, y su apertura a un modelo mixto con fórmulas como la capitalización, cuentas nocionales o un fondo soberano. También señalamos que el debate se conecta con medidas fiscales e incentivos al ahorro previsional —con especial impacto en autónomos— y con la necesidad de mejorar productividad y empleo para sostener el Estado del bienestar.

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