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Pero guardamos todo 🙂.
Los bonos soberanos argentinos caen con fuerza mientras los inversores cuestionan la capacidad del país para pagar sus deudas. En medio de crecientes desafíos económicos, el presidente Javier Milei aún no ha cumplido con los cambios que esperaban los partidarios de Bitcoin. ¿Por qué las criptomonedas siguen estando prácticamente excluidas del sistema bancario argentino?
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Los bonos soberanos argentinos sufrieron una fuerte ola de ventas el 21 de octubre, cuando los inversores expresaron preocupación por la capacidad del país para pagar sus deudas. La proximidad de las elecciones presidenciales de 2027 ha aumentado la incertidumbre, y han surgido dudas sobre si Javier Milei contará con suficiente apoyo político para continuar sus reformas económicas.
Argentina afronta importantes pagos de deuda en moneda extranjera durante los próximos años. Al mismo tiempo, el aumento de los costos de endeudamiento dificulta que el Gobierno obtenga nueva financiación.Ver publicación en X Cargando...
Milei asumió el cargo en diciembre de 2023 con la promesa de recortar el gasto público, controlar la inflación y reducir la intervención estatal. Sus ideas libertarias también atrajeron a partidarios de las criptomonedas, que esperaban que su presidencia abriera la puerta a un papel más importante de Bitcoin en el sistema financiero argentino.
Sin embargo, aunque Milei ha impulsado importantes reformas económicas, las criptomonedas han tenido un papel mucho menor en sus políticas de lo que muchos partidarios esperaban inicialmente.
El interés de Milei por Bitcoin precede a su presidencia. Firme crítico de los bancos centrales, ha sostenido que los gobiernos socavan el valor del dinero mediante una expansión monetaria excesiva. Su postura conectó con los partidarios de Bitcoin, que consideran las monedas descentralizadas una alternativa a los sistemas financieros tradicionales.
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Cuando Milei ganó las elecciones de 2023, algunos entusiastas de las criptomonedas esperaban que Argentina siguiera el ejemplo de El Salvador y otorgara a Bitcoin un papel formal en su economía. La idea despertó interés porque los argentinos llevaban años lidiando con la inflación, la depreciación de la moneda y las restricciones al acceso a dólares estadounidenses.
Pero, pese a las expectativas en torno a su presidencia, Milei no ha convertido Bitcoin en moneda de curso legal ni ha creado una reserva nacional de Bitcoin. En cambio, su Gobierno ha priorizado la austeridad fiscal, el control de la inflación y una liberalización económica más amplia.
El banco central argentino ha indicado que es poco probable que los bancos ofrezcan servicios de criptomonedas antes de 2028. En un evento del sector celebrado el 7 de octubre, Juan Curutchet, funcionario responsable de supervisar las entidades financieras, sugirió que el asunto podría reconsiderarse durante un posible segundo mandato de Milei.
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Las restricciones se remontan a 2022, cuando el banco central prohibió a los bancos ofrecer transacciones con criptomonedas. En 2023, se extendieron medidas similares a los proveedores de servicios de pago, por motivos de protección al consumidor y estabilidad financiera.
No obstante, Argentina ha avanzado en materia regulatoria. En marzo de 2025, el regulador de valores estableció requisitos para los proveedores de servicios de activos virtuales, que abarcan el registro, la custodia, la ciberseguridad y las medidas contra el lavado de dinero. Sin embargo, el nuevo marco no levantó las restricciones impuestas a los bancos.
Curutchet indicó que cualquier cambio adicional dependería de mejoras en la estabilidad económica, por lo que, por ahora, el acceso más amplio a las criptomonedas a través de los bancos tradicionales sigue en suspenso.
Pese a las restricciones, la actividad con criptomonedas sigue creciendo. Según Chainalysis, Argentina registró aproximadamente 88,5 mil millones de dólares en actividad cripto entre julio de 2025 y junio de 2026, un 15,3% más que el año anterior. Es el segundo mercado cripto de América Latina por volumen de transacciones, detrás de Brasil.
Gran parte de esta actividad responde a necesidades financieras cotidianas, más que al interés especulativo en Bitcoin. Las stablecoins vinculadas al dólar, como USDT y USDC, ofrecen una alternativa para conservar valor denominado en dólares, realizar pagos internacionales y recibir dinero del extranjero. Son especialmente útiles para trabajadores independientes, empresas y personas que buscan alternativas al ahorro en pesos.
La historia de inflación e inestabilidad cambiaria de Argentina ha impulsado esta demanda. A diferencia de Bitcoin, las stablecoins vinculadas al dólar están diseñadas para mantener un valor estable frente al dólar estadounidense, aunque siguen expuestas a riesgos relacionados con sus emisores, reservas y plataformas de negociación.
Esto crea un contraste notable. Mientras los bancos tradicionales siguen teniendo prohibido ofrecer servicios cripto, los argentinos continúan utilizando plataformas especializadas y billeteras digitales para acceder a stablecoins y otros activos digitales.
Los vínculos de Milei con las criptomonedas quedaron bajo escrutinio tras el escándalo de LIBRA en febrero de 2025. El presidente promocionó el token en redes sociales como un proyecto destinado a apoyar la economía argentina. Su precio se disparó antes de desplomarse, lo que dejó cuantiosas pérdidas a los inversores y planteó interrogantes sobre la participación de Milei en el proyecto.
El episodio dio lugar a investigaciones sobre el lanzamiento del token y los vínculos de Milei con sus promotores. Posteriormente, la oficina anticorrupción de Argentina concluyó que no había infringido las normas de ética pública, aunque otros procesos judiciales siguieron adelante. La polémica también suscitó preocupación por los riesgos de que figuras políticas respalden proyectos cripto especulativos.
La reciente ola de ventas de bonos plantea un desafío distinto. Argentina debe convencer a los inversores de que puede cumplir sus obligaciones de deuda y mantener la estabilidad económica de cara a las elecciones de 2027. Una mayor adopción de Bitcoin no resolvería por sí sola las necesidades de financiación del país ni restablecería la confianza en sus políticas económicas.
Para Milei, el contraste es difícil de ignorar. Argentina se ha convertido en uno de los mayores mercados de criptomonedas de América Latina sin hacer de Bitcoin un eje de la política gubernamental. Que el presidente finalmente otorgue a los activos digitales un papel más importante en el sistema financiero podría depender de la eficacia con que su Gobierno afronte los problemas económicos más inmediatos del país.