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Pero guardamos todo 🙂.
Strategy, el mayor tenedor público de BTC, ha anunciado que no venderá sus criptoactivos al menos hasta 2065. Se trata de un cambio inesperado, ya que hasta ahora su fundador, Michael Saylor, había prometido "no vender nunca bitcoin" en absoluto. ¿Por qué abandonó la empresa la idea de un hodl eterno y qué ha cambiado en su modelo financiero?
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
En la primera mitad de 2025, las empresas de DAT experimentaron una auténtica euforia. Por ejemplo, las acciones de SharpLink Gaming se dispararon un 2.600%, y se observaron situaciones similares en todo el mercado. Sin embargo, más tarde quedó claro que los activos digitales no generan flujo de caja, y casi todas las DAT financiaron sus compras con deuda.
Cuando el mercado de criptomonedas se ralentizó, resultó que estas empresas eran incapaces de hacer frente a sus obligaciones. Según los analistas, la caída media de los precios de las acciones de DAT fue del 43%, y algunas llegaron a caer entre un 90 y un 99%. Las circunstancias cambiaron radicalmente: el mercado dejó de recompensar a las empresas por el mero hecho de poseer criptomoneda y empezó a exigir flujos de caja reales.
Esta declaración contradecía la política anterior de Saylor y causó inquietud en el mercado. Para mitigar la reacción negativa, Strategy creó un fondo de reserva de 1.440 millones de dólares para cubrir los pagos de los próximos dos años. Sin embargo, esta medida sólo resolvió los problemas a corto plazo.
Esta fecha ayuda a Strategy a mantener su ratio mNAV por encima de uno. El mNAV representa la relación entre el valor de mercado de la empresa y el valor de mercado de sus participaciones en bitcoins. Actualmente se sitúa en torno a 1,13. Si la métrica cae por debajo de uno, el mercado empezará a valorar la probabilidad de ventas forzosas de bitcoins. Por tanto, fijar 2065 como objetivo es una forma de señalar estabilidad. Es necesario para reducir la presión de los tenedores de deuda y mantener la confianza en la estructura corporativa de Strategy.
Según ellos, el estado del balance de Strategy ejerce actualmente más influencia en el mercado que la actividad de los mineros. Esto se debe a que cualquier venta potencial de incluso una pequeña cantidad de bitcoin por parte del mayor tenedor corporativo podría desencadenar el pánico entre los inversores.
JPMorgan señala que la caída del hashrate, el aumento de los costes de producción de bitcoin hasta los 90.000 dólares y la presión sobre los mineros obligados a vender sus activos están amplificando la tensión del mercado. En este contexto, el balance de Strategy se convierte en un punto crítico de estabilidad. Si la empresa puede seguir evitando las ventas masivas, el mercado lo interpretará como una señal de resistencia.
La empresa ya no puede prometer una tenencia eterna de activos por varias razones. En primer lugar, su carga de deuda requiere pagos regulares en efectivo. En segundo lugar, el mercado ha madurado y ya no cree en promesas ideológicas sin fundamento jurídico. En tercer lugar, la introducción de una fecha concreta ayuda a la empresa a gestionar mejor las expectativas de los inversores y a proteger su capitalización bursátil.
Strategy sigue siendo el mayor tenedor institucional de bitcoins, pero su modelo ya no puede basarse en la idea de propiedad perpetua. La aparición de una fecha no es un cambio en la visión de la empresa sobre el futuro de bitcoin, sino una necesidad corporativa impulsada por las condiciones económicas, las obligaciones de deuda y las expectativas de los inversores. La eficacia con la que Strategy gestione estos retos determinará el comportamiento de bitcoin a corto plazo y puede influir en todo el sector de los activos digitales.