CCOO y UGT impulsan una reforma para limitar el contrato parcial en España
CCOO y UGT sitúan en su agenda sindical una reforma laboral para que la contratación sea indefinida y a jornada completa por defecto, según expusieron sus representantes durante la presentación de la propuesta. La iniciativa llega mientras sigue sin salir adelante la reducción de la jornada a 37,5 horas y con cambios en el registro horario aún pendientes. Las centrales quieren llevar este planteamiento al debate del 1 de Mayo y trasladarlo también al Ministerio de Trabajo.
Destacados
- CCOO y UGT proponen que las empresas justifiquen los contratos a tiempo parcial y limiten su uso a circunstancias específicas similares a las de los contratos temporales desde 2022.
- La reforma sindical fija que quienes superen el 80% de la jornada máxima con horas complementarias obtendrían automáticamente contrato a tiempo completo, consolidando parte de esas horas como ordinarias.
- La propuesta ampliaría el preaviso para anular horas complementarias de tres a siete días y daría prioridad a empleados parciales con seis meses de antigüedad para vacantes a jornada completa.
Propuesta para restringir la parcialidad y las horas complementarias
Los sindicatos plantean que las empresas tengan que justificar por qué recurren a contratos con menos horas que la jornada completa fijada en cada sector o compañía. Su objetivo es acotar el uso del tiempo parcial a supuestos concretos, de forma similar a la causalidad introducida para la contratación temporal en 2022. A su juicio, el esquema actual favorece un uso abusivo de las horas complementarias como herramienta de flexibilidad empresarial.
En la actualidad, el Estatuto de los Trabajadores permite firmar contratos parciales cuando se pacta una jornada inferior a la de un empleado a tiempo completo comparable en la misma empresa. Además, esos contratos pueden incluir pactos de horas complementarias, que los convenios colectivos pueden elevar hasta el 75% de la jornada recogida en el contrato. Para CCOO y UGT, este mecanismo genera incertidumbre salarial y de tiempo de trabajo, especialmente porque esas horas no siempre cuentan con una retribución superior a la ordinaria.
La propuesta sindical fija en el 80% de la jornada máxima de cada empresa la frontera entre contrato parcial y completo. Con ese criterio, las compañías tendrían que convertir a jornada completa los contratos de quienes, al sumar horas complementarias, hayan superado ese umbral durante el año anterior. Para quienes trabajen por debajo de ese nivel, las centrales proponen consolidar como parte de su jornada habitual la media de horas complementarias realizadas en el ejercicio previo.
Cambios en derechos laborales y efecto sobre las empresas
El documento también plantea ampliar de tres a siete días el preaviso que la empresa debe dar para cancelar horas complementarias ya solicitadas. Asimismo, propone que el trabajador pueda romper el pacto de esas horas tras un año, en lugar de quedar limitado a supuestos tasados como cuidados familiares, formación u otro empleo. Los sindicatos defienden además que los empleados parciales tengan prioridad para cubrir vacantes a tiempo completo dentro de la misma empresa cuando acumulen seis meses de antigüedad.
De materializarse, el cambio reforzaría la presunción de empleo estable ya introducida con la última reforma laboral, que establece el carácter indefinido de los contratos como norma general. El nuevo paso implicaría que la contratación tendería también a la jornada completa, salvo causas que justifiquen una duración inferior o un menor número de horas. Ese giro reduciría el margen de flexibilidad operativa de las empresas en la gestión del tiempo de trabajo.
Las centrales vinculan esta reforma con la reducción de la precariedad y con el cierre de parte de la brecha salarial de género, dado que una proporción elevada del empleo parcial recae sobre mujeres. Según la última Encuesta de Población Activa citada en la propuesta, el 44% de quienes trabajan a tiempo parcial lo hacen por no haber encontrado un puesto a jornada completa, un colectivo de 1,3 millones de personas del que casi el 73% son mujeres. CCOO y UGT sostienen que la revisión del contrato parcial pasa a ser una de sus principales reivindicaciones laborales inmediatas.
En nuestra publicación informamos sobre el programa integral que prepara la Xunta de Galicia para revisar las incapacidades temporales y reforzar su control, con foco en patologías musculoesqueléticas y de psiquiatría menor. El plan contempla la creación de unidades especializadas y una ampliación del papel de las mutuas, en un contexto en el que el Ejecutivo autonómico cifra en más de 2.200 millones de euros el coste anual de las bajas laborales y destaca su efecto sobre la productividad. La iniciativa se plantea en diálogo con sindicatos y patronal y se enmarca en una agenda más amplia de medidas de gestión y empleo público.
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