País Vasco mantiene liderazgo en productividad mientras se rezaga en inversión
El modelo industrial y tecnológico construido en el País Vasco tras la reconversión de los años ochenta sigue sosteniendo una de las economías más eficientes de España. Sin embargo, la comunidad avanza con mucha menor intensidad que otras regiones en inversión bruta, un factor que varios análisis sitúan como un riesgo para su competitividad futura.
Destacados
- País Vasco lidera en productividad laboral, tiene la segunda mayor renta per cápita y la menor tasa de paro según el informe BBVA-IVIE.
- Entre 2012 y 2025, la inversión bruta aumentó solo un 8% en País Vasco frente al 45% nacional, situando a Euskadi en el puesto quince entre diecisiete comunidades.
- Expertos e informes sectoriales advierten que el retraso inversor, el envejecimiento y la desaceleración innovadora amenazan la futura competitividad pese a recientes planes institucionales.
Radiografía del capital y la inversión
Como recoge El Economista en base al último informe de la Fundación BBVA y el IVIE sobre el stock de capital en España y sus comunidades autónomas, Euskadi figura entre las regiones más eficientes del país, con la segunda mayor renta per cápita, el liderazgo en productividad laboral y la menor tasa de paro, además de la mejor productividad del capital en el conjunto nacional.La estructura económica vasca sigue diferenciándose de la media española por el mayor peso de la industria y por la relevancia de los activos vinculados a producción, tecnología, maquinaria e innovación. Ese perfil acerca más a la comunidad a regiones industriales de Alemania, los Países Bajos o el norte de Italia que a buena parte del modelo económico español.
Pero el mismo estudio también advierte de una pérdida de dinamismo relativo dentro de la economía española. Entre 2012 y 2025, la inversión bruta en España creció a una tasa media anual del 2,89%, frente al 0,58% de Euskadi, que ocupa el puesto quince entre las diecisiete comunidades, solo por delante de Asturias y La Rioja.
En términos acumulados, la brecha también es amplia. Durante ese periodo, la inversión aumentó un 45% en España, un 68% en Madrid, un 65% en Cataluña y más de un 100% en Baleares, mientras que el País Vasco apenas la elevó un 8%.
Presión sobre la competitividad futura
La economía vasca sigue obteniendo buenos resultados porque se apoya en uno de los mayores stocks de capital industrial, tecnológico y humano acumulados durante las últimas cuatro décadas. Sin embargo, varios expertos señalan que los indicadores actuales responden en buena medida a decisiones tomadas hace veinte o treinta años, lo que obliga a renovar activos, atraer proyectos empresariales, incorporar talento, generar innovación y movilizar capital privado para sostener la competitividad.Informes recientes de Zedarriak apuntan a la necesidad de reforzar la capacidad inversora, impulsar el arraigo empresarial, aumentar la escala de las compañías y fortalecer los mecanismos de financiación ante la nueva competencia global. Trabajos de ADEGI alertan además sobre la desaceleración de la productividad, el envejecimiento demográfico, la pérdida de peso exportador relativo y los riesgos ligados a la transición tecnológica e industrial, mientras CEBEK insiste en la dificultad para captar talento, los problemas de competitividad y la necesidad de recuperar una cultura más favorable al crecimiento empresarial.
El Gobierno Vasco ha respondido con iniciativas como la nueva Alianza Financiera Vasca, el Plan de Industria Euskadi 2030 y el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación Euskadi 2030. Aunque la comunidad conserva una potente base industrial, una red tecnológica de referencia, formación profesional reconocida, universidades de calidad, estabilidad institucional y elevada capacidad exportadora, los análisis coinciden en que los primeros síntomas de pérdida de posición aparecen antes en la inversión, la atracción de proyectos, el dinamismo empresarial, la innovación y el talento que en el empleo o la renta.
En una investigación previa de Traders Union sobre la diversificación de los inversores minoristas, analizamos cómo, pese a reconocer su importancia, muchas carteras siguen muy concentradas. Los datos mostraron que una parte relevante mantiene más de la mitad del capital en un solo activo y que la exposición suele limitarse a una o dos clases de activos, lo que incrementa el riesgo y puede crear una falsa sensación de seguridad.
- Forex
- Crypto