Tether en el punto de mira: Cómo el impuesto minero se convirtió en una amenaza para su reputación

Tether en el punto de mira: Cómo el impuesto minero se convirtió en una amenaza para su reputación
Tether bajo presión: escándalo fiscal por la minería de Northern Data

Fiscales alemanes y suecos han registrado las oficinas de Northern Data, una empresa vinculada al mayor emisor de stablecoins, Tether. Es sospechosa de actividades fraudulentas relacionadas con los impuestos de la minería de bitcoins. A primera vista, puede parecer un incidente local, pero si se examina más de cerca encierra una señal mayor: el sector de las criptomonedas ha dejado de ser una "zona sin ley" y la atención de los reguladores se está intensificando.

Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.

Los fiscales suecos sospechan que la empresa ha cometido un fraude del IVA por valor de más de 100 millones de euros. Y aunque Tether insiste en que no tiene ninguna implicación operativa, el mercado vuelve a cuestionarse hasta qué punto es vulnerable la mayor stablecoin del sector.

Reputación bajo presión

La comunidad de criptomonedas ama y odia a Tether. Amado por su liquidez: USDT es hoy la mayor stablecoin del mundo, con una capitalización de mercado que supera los 110.000 millones de dólares y una cuota de mercado de alrededor del 70%. Es el principal puente entre las finanzas tradicionales y las criptodivisas.

Pero Tether también es odiada por su falta de transparencia. La empresa ha sido repetidamente objeto de investigaciones y críticas por parte de reguladores, periodistas y analistas. El escándalo de Northern Data es una mancha más, que recuerda al mercado sus polémicas pasadas.

Lo ocurrido

A finales de septiembre, investigadores alemanes, junto con fiscales suecos, registraron las oficinas de Northern Data en Fráncfort y Suecia. Cuatro personas fueron detenidas como sospechosas de fraude fiscal. Los investigadores afirman que la empresa presentó declaraciones de la renta falsificadas para obtener beneficios en equipos de computación en nube y minería de Bitcoin.

Los daños se estiman en 100 millones de euros. La Fiscalía Europea (EPPO) confirmó que la investigación se refiere específicamente a la fiscalidad de las operaciones de minería.

Northern Data niega haber actuado mal, alegando que las autoridades "no comprenden el tratamiento fiscal de los procesadores utilizados para la computación en nube y la minería". Tether, por su parte, se apresuró a declarar que, aunque posee una participación de control en Northern Data, no tiene ningún papel en la gestión operativa.

La fiscalidad en el centro del escándalo

Para entender el escándalo, hay que fijarse en la política fiscal sueca. Hasta hace poco, el país era atractivo para los mineros gracias a la energía barata, el clima frío y los incentivos fiscales. Pero en 2023, las reglas cambiaron. El impuesto sobre la electricidad para los centros de datos dedicados a la minería pasó de 0,006 euros por kWh a 0,36 euros por kWh, es decir, se multiplicó por 60.

Para el sector fue un shock: con esas tasas, la rentabilidad de la minería caía en picado. Como era de esperar, algunas empresas buscaron formas de eludir la nueva carga. Según el Ministerio de Hacienda sueco, muchas empresas empezaron a reclasificar equipos como "recursos de computación en nube" o a reclamar beneficios a los que no tenían derecho. Northern Data acabó atrapada en esta zona gris.

Tether y la sombra del pasado

No es la primera vez que Tether se enfrenta a un escrutinio regulatorio. En 2021, la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) multó a la empresa con 41 millones de dólares por afirmaciones falsas de que cada USDT estaba respaldado por un dólar. Una auditoría reveló que en determinados momentos solo el 27% de los tokens estaban respaldados por fiat, y que el resto consistía en préstamos y papel comercial.

Más tarde, la empresa accedió a revelar algunos datos de reservas, pero la transparencia total nunca se materializó. Dentro de la comunidad criptográfica, esto provocó un acalorado debate. Adam Back, consejero delegado de Blockstream, escribió entonces:

"Tether sigue siendo el talón de Aquiles de todo el mercado. Por
eso, cada nuevo escándalo en torno a Tether no se percibe como una historia aislada, sino como una amenaza potencial para todo el ecosistema.

Por qué es importante para el mercado

USDT ha sido durante mucho tiempo la "sangre vital" del mercado de criptomonedas. Se utiliza en todas las principales bolsas y sustenta el comercio de altcoins y protocolos DeFi. Según CoinMetrics, más del 80% de los pares comerciales en los intercambios centralizados implican USDT.Es por eso que cada investigación que involucra a Tether, incluso indirectamente, inquieta al mercado. Los inversores aún recuerdan el colapso de un importante emisor de stablecoin - TerraUSD en 2022 - y cómo desencadenó un colapso más amplio de la industria.

El reputado economista y crítico de las criptomonedas Nouriel Roubini advirtió recientemente:

"El mercado ignora los riesgos sistémicos mientras todo funcione. Pero un día, esto podría derrumbar todo el ecosistema".

Europa recela de la minería

El escándalo de Northern Data se inscribe en una tendencia más amplia: Europa es cada vez más hostil a la minería. Además de Suecia, se están debatiendo restricciones en Noruega, Alemania y Francia. La principal preocupación es el consumo de energía. Según la Universidad de Cambridge, el consumo anual de energía de la minería de bitcoins rivaliza con el de países enteros como Argentina. Para Europa, que persigue una "transición verde", esto supone un gran reto.

Como consecuencia, muchas empresas están trasladando sus operaciones a Estados Unidos, Kazajstán o países latinoamericanos, donde los impuestos son más bajos y la energía más barata. Pero incluso allí, los reguladores empiezan a hacer preguntas difíciles.Qué significa esto para Tether y el sectorEl caso Northern Data no es sólo un escándalo fiscal de 100 millones de euros. Forma parte de una tendencia mundial: los gobiernos ya no están dispuestos a tolerar las "zonas grises" de la criptoeconomía. La minería en Europa se está volviendo cara y arriesgada, mientras que los emisores de stablecoin se enfrentan a un creciente escrutinio regulatorio.Para Tether, esta es otra prueba: la empresa debe demostrar una vez más al mercado que su negocio es resistente. Para el sector de las criptomonedas en su conjunto, la lección es clara: la era de operar "por costumbre" y no por ley está llegando a su fin. Los que no estén dispuestos a adaptarse a las nuevas normas corren el riesgo de quedarse atrás.

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