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Pero guardamos todo 🙂.
Fiscales alemanes y suecos han registrado las oficinas de Northern Data, una empresa vinculada al mayor emisor de stablecoins, Tether. Es sospechosa de actividades fraudulentas relacionadas con los impuestos de la minería de bitcoins. A primera vista, puede parecer un incidente local, pero si se examina más de cerca encierra una señal mayor: el sector de las criptomonedas ha dejado de ser una "zona sin ley" y la atención de los reguladores se está intensificando.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Los fiscales suecos sospechan que la empresa ha cometido un fraude del IVA por valor de más de 100 millones de euros. Y aunque Tether insiste en que no tiene ninguna implicación operativa, el mercado vuelve a cuestionarse hasta qué punto es vulnerable la mayor stablecoin del sector.
Pero Tether también es odiada por su falta de transparencia. La empresa ha sido repetidamente objeto de investigaciones y críticas por parte de reguladores, periodistas y analistas. El escándalo de Northern Data es una mancha más, que recuerda al mercado sus polémicas pasadas.
Los daños se estiman en 100 millones de euros. La Fiscalía Europea (EPPO) confirmó que la investigación se refiere específicamente a la fiscalidad de las operaciones de minería.
Northern Data niega haber actuado mal, alegando que las autoridades "no comprenden el tratamiento fiscal de los procesadores utilizados para la computación en nube y la minería". Tether, por su parte, se apresuró a declarar que, aunque posee una participación de control en Northern Data, no tiene ningún papel en la gestión operativa.
Para el sector fue un shock: con esas tasas, la rentabilidad de la minería caía en picado. Como era de esperar, algunas empresas buscaron formas de eludir la nueva carga. Según el Ministerio de Hacienda sueco, muchas empresas empezaron a reclasificar equipos como "recursos de computación en nube" o a reclamar beneficios a los que no tenían derecho. Northern Data acabó atrapada en esta zona gris.
Más tarde, la empresa accedió a revelar algunos datos de reservas, pero la transparencia total nunca se materializó. Dentro de la comunidad criptográfica, esto provocó un acalorado debate. Adam Back, consejero delegado de Blockstream, escribió entonces:
"Tether sigue siendo el talón de Aquiles de todo el mercado. Poreso, cada nuevo escándalo en torno a Tether no se percibe como una historia aislada, sino como una amenaza potencial para todo el ecosistema.
El reputado economista y crítico de las criptomonedas Nouriel Roubini advirtió recientemente:
"El mercado ignora los riesgos sistémicos mientras todo funcione. Pero un día, esto podría derrumbar todo el ecosistema".
Como consecuencia, muchas empresas están trasladando sus operaciones a Estados Unidos, Kazajstán o países latinoamericanos, donde los impuestos son más bajos y la energía más barata. Pero incluso allí, los reguladores empiezan a hacer preguntas difíciles.Qué significa esto para Tether y el sectorEl caso Northern Data no es sólo un escándalo fiscal de 100 millones de euros. Forma parte de una tendencia mundial: los gobiernos ya no están dispuestos a tolerar las "zonas grises" de la criptoeconomía. La minería en Europa se está volviendo cara y arriesgada, mientras que los emisores de stablecoin se enfrentan a un creciente escrutinio regulatorio.Para Tether, esta es otra prueba: la empresa debe demostrar una vez más al mercado que su negocio es resistente. Para el sector de las criptomonedas en su conjunto, la lección es clara: la era de operar "por costumbre" y no por ley está llegando a su fin. Los que no estén dispuestos a adaptarse a las nuevas normas corren el riesgo de quedarse atrás.