La guerra con Irán cambia las reglas: los mercados asiáticos pierden inversores.
El conflicto militar en torno a Irán está empezando a remodelar los mercados mundiales. Los inversores que en los últimos meses han estado trasladando capital de Estados Unidos a la renta variable asiática se están replanteando ahora esa estrategia en medio de la subida de los precios del petróleo y los crecientes riesgos geopolíticos, informa Bloomberg.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Asia pierde impulso en medio del conflicto
Los mercados asiáticos se han visto sometidos a importantes presiones esta semana. El índice MSCI Asia Pacific cayó aproximadamente un 6%, mientras que el estadounidense S&P 500 apenas se movió, con un descenso de sólo un 0,1%. Esto marca un punto de inflexión para el popular enfoque de inversión conocido como "vender América, comprar Asia", en el que los fondos mundiales habían desplazado cada vez más dinero hacia los mercados asiáticos de rápido crecimiento.
La fuerte subida de los costes energéticos es el principal factor de tensión en los mercados. El conflicto de Oriente Medio ha acentuado la preocupación por las posibles interrupciones de los envíos a través del estrecho de Ormuz, que representa alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo.
El encarecimiento del petróleo intensifica las presiones inflacionistas y podría afectar a los mayores importadores asiáticos de combustible. Goldman Sachs calcula que un aumento del 20% del crudo Brent podría reducir los ingresos de China, India e Indonesia en torno a un 2%.
La recogida de beneficios en el sector tecnológico se suma a la presión. En el último año, los mercados de Corea del Sur y Taiwán se dispararon gracias al auge de la inteligencia artificial y la demanda de chips, pero los inversores empiezan ahora a recortar posiciones.
Volatilidad en los mercados mundiales
Las tensiones geopolíticas han provocado grandes fluctuaciones en los mercados mundiales. El crudo Brent superó los 82 dólares por barril, sumando su quinto día consecutivo de ganancias.
A pesar de las pérdidas de principios de semana, algunos mercados asiáticos intentaron repuntar. Por ejemplo, el Kospi surcoreano subió casi un 10% después de que el Gobierno activara un fondo de estabilización del mercado de 100 billones de KRW (68.000 millones de dólares).
Sin embargo, la tendencia general sigue siendo de cautela. Los inversores están volviendo al dólar y a los activos estadounidenses, tradicionalmente considerados refugios seguros durante la incertidumbre geopolítica. También aumenta la demanda de oro y deuda pública.
Riesgos para la economía mundial
Las perturbaciones del mercado energético podrían convertirse en un factor crítico para la economía mundial. Desde que comenzó el conflicto, los precios del petróleo han subido aproximadamente entre un 10 y un 13%, y los analistas advierten de que los precios podrían superar los 100 dólares por barril si se intensifican las interrupciones del suministro.
Esto es especialmente delicado para Asia, que depende en gran medida de las importaciones energéticas de Oriente Próximo. Si el conflicto persiste, las industrias orientadas a la exportación y las empresas tecnológicas -anteriormente motores del crecimiento- podrían verse negativamente afectadas.
En las próximas semanas, los inversores seguirán de cerca el curso de las acciones militares, la estabilidad de los envíos de petróleo y las respuestas de los bancos centrales. Estos factores determinarán si el capital sigue regresando a Estados Unidos o si los mercados vuelven a la estrategia anterior de reasignación global de activos.
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