España mantiene un desajuste laboral mientras 4,69 millones buscan empleo y el 45% de empresas no cubre vacantes
La desaceleración del mercado laboral en España reduce algo la presión por la falta de trabajadores, pero no corrige el desajuste entre los perfiles que demandan las empresas y la mano de obra disponible. Ese desequilibrio convive con 4,69 millones de personas dispuestas a trabajar, según Eurostat, y con sectores intensivos en empleo que siguen teniendo problemas para contratar.
Destacados
- El 45% de las empresas españolas reporta dificultades para cubrir vacantes, especialmente en construcción (58%), hostelería (55%) y transporte (52%), según el Banco de España.
- España tenía 155.713 puestos vacantes a cierre de 2025, apenas el 0,9% del empleo, la tasa más baja de la zona euro, lo que apunta a desajustes de cualificación más que a falta de plazas.
- El 18,2% de la mano de obra disponible en España, unas 4,69 millones de personas, está infrautilizada según Eurostat, con un 37,3% de ocupados sobrecualificados y 52,3% entre extracomunitarios.
Vacantes sin cubrir y escasez de perfiles adecuados
Según recoge el Banco de España en su Encuesta sobre Actividad Empresarial, el 45% de las compañías sigue viendo afectada su actividad por dificultades ligadas a la disponibilidad de mano de obra, aunque el dato baja desde el 48% registrado a finales del pasado año. El supervisor sitúa este factor como el segundo mayor freno para las empresas, por detrás de la incertidumbre sobre política económica, que alcanza el 50%, y por encima de los costes energéticos, con un 42%.La incidencia es mayor en actividades intensivas en empleo. En construcción, hostelería y transporte, el 58%, el 55% y el 52% de las empresas, respectivamente, declara que la falta de trabajadores perjudica su actividad.
El desajuste también se refleja en la Encuesta Trimestral de Costes Laborales, que muestra 155.713 puestos vacantes al cierre de 2025. Aun así, esa cifra representa solo el 0,9% del empleo existente, la tasa más baja de la zona euro, lo que apunta a que el problema no radica solo en el volumen de plazas abiertas, sino en la dificultad para encontrar perfiles ajustados a cada puesto.
El Banco de España viene advirtiendo de que la falta de mano de obra responde sobre todo a la escasez de profesionales cualificados y a elementos cíclicos del mercado. En fases expansivas, aumenta la demanda empresarial de nuevos empleados, pero también sube el salario mínimo que aceptan las personas desempleadas, lo que amplía el desacople entre oferta y demanda laboral.
Más oferta potencial, pero con sobrecualificación y barreras
Pese a la creación de empleo, el paro no baja con la misma intensidad. Según la EPA, en el primer trimestre se suman 527.600 ocupados respecto a un año antes, mientras los parados solo se reducen en 80.600 y aún se mantienen en torno a 2,7 millones.La holgura laboral es bastante mayor si se añaden otros colectivos con disponibilidad para trabajar. Eurostat incluye a los desempleados, a los inactivos que quieren empleo pero no lo buscan activamente o no pueden incorporarse de inmediato, y a los ocupados subempleados a tiempo parcial que desean mejorar sus condiciones. Con ese criterio, España desperdicia el 18,2% de su mano de obra disponible, equivalente a 4,69 millones de personas.
El desempleo se concentra además cada vez más en mayores de 45 años, un grupo que a menudo no encaja con los perfiles preferidos por los sectores intensivos en mano de obra. A ello se suman problemas de certificación de competencias adquiridas por experiencia profesional y, en el caso de los trabajadores extranjeros, obstáculos adicionales por la falta de convalidación de títulos.
La llegada de trabajadores migrantes ayuda a cubrir necesidades del mercado y explica el respaldo empresarial a la regularización de extranjeros, pero los expertos avisan de que la cualificación y el reconocimiento de credenciales siguen siendo cuellos de botella. España registra además la mayor tasa de sobrecualificación de la UE, con un 37,3% de ocupados por encima de las exigencias de su puesto; entre los ciudadanos extracomunitarios, esa proporción escala al 52,3%, lo que evidencia que el problema también pasa por el aprovechamiento ineficiente del capital humano.
En nuestra publicación ya analizamos cómo la entrada sostenida de trabajadores extranjeros está elevando el potencial de crecimiento y sosteniendo la creación de empleo en España, en buena medida en sectores de baja cualificación como hostelería, turismo, construcción y servicios. También señalamos que este patrón puede reforzar un modelo más extensivo y reabrir el debate sobre la calidad del empleo, mientras el aumento de población añade presión sobre la vivienda y otros servicios.
- Forex
- Crypto