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Pero guardamos todo 🙂.
Max Keiser sugiere que si Estados Unidos gastara 1.000 millones de dólares al día en adquirir Bitcoin, representaría una alternativa significativa al gasto en Oriente Medio.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Destaca el contraste entre Bitcoin, al que llama paz, y el dinero fiduciario, que asocia con la guerra.
La perspectiva de Keiser se alinea con su continuo énfasis en Bitcoin como perturbador de los sistemas tradicionales, reflejando notablemente la opinión de que la capacidad de la criptomoneda para separar el dinero del Estado y de figuras prominentes tiene implicaciones de largo alcance. Tales argumentos también resuenan con su evaluación previa de que los acontecimientos geopolíticos y económicos, como la derrota arancelaria de Trump, pueden servir paradójicamente como un impulso a la posición de Bitcoin en el panorama financiero mundial.