Solana se desliza hacia $137 mientras los flujos estancados y la caída del interés abierto pesan sobre la recuperación
Solana cotiza cerca de los 137 $ tras otro intento fallido de mantenerse por encima de los 140 $, ampliando una tendencia bajista correctiva que ha puesto coto a todos los rebotes desde finales de septiembre. El mercado sigue digiriendo los excesos anteriores, y los repuntes se convierten en salidas más que en señales de acumulación renovada.
Destacados
- SOL cotiza cerca de los 137 $ mientras la línea de tendencia descendente limita las subidas.
- El soporte de 124$ a 128$ es crítico para el sentimiento a corto plazo.
- Los flujos y el interés abierto caen, mostrando una menor convicción.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Incluso después de un rebote desde mínimos por debajo de 120 dólares, la estructura general sigue siendo pesada y el impulso aún carece de seguimiento.
La presión de la línea de tendencia aumenta mientras Solana se mantiene por debajo de las EMA clave
La línea de tendencia descendente de septiembre sigue definiendo el techo del mercado, y cada intento de recuperar la zona de 140 a 156 dólares se desvanece rápidamente. La EMA de 20 días se sitúa justo por encima del precio, mientras que la EMA de 50 días se inclina a la baja cerca de los 156 $. Por encima de ellas, las EMA de 100 y 200 días se agrupan en 170 y 174 dólares, creando un estante de resistencia en capas que se alinea con la tendencia bajista primaria.

Dinámica de precios de SOL (Fuente: TradingView)
Este apilamiento es el principal argumento bajista. Mientras el SOL permanezca atrapado por debajo de esta región, los repuntes funcionarán como alivio más que como auténtica acumulación. Los puntos del SAR Parabólico volteando por encima de las velas refuerzan que la presión bajista sigue siendo dominante.
El soporte se ha formado en torno a los 124 $ - 128 $, donde la venta se agotó brevemente y los compradores al contado intervinieron. Esta banda sirve ahora como línea divisoria entre una consolidación controlada y una ruptura más profunda. Una pérdida limpia de esta zona expone el gráfico a 110 $, un nivel en el que convergen el soporte psicológico y el técnico.
El impulso sigue siendo débil. El RSI se sitúa a mediados de los 40, reflejando presión sin capitulación. La ausencia de divergencias alcistas sugiere que la fase de restablecimiento no ha concluido. Hasta que el impulso cambie y el precio recupere la EMA de 20 días, los esfuerzos alcistas seguirán siendo vulnerables.
La debilidad de los flujos y la reducción del apalancamiento subrayan las dudas
Los datos de flujos netos al contado muestran que Solana se enfrenta a salidas constantes a lo largo del otoño, interrumpidas únicamente por fuertes picos de entradas durante repuntes efímeros. La entrada de 7 millones de dólares registrada el 5 de diciembre es notable, pero no transformadora. Más que una asignación estratégica, es un indicio de compras a la baja, lo que no altera la tendencia general.
El panorama de los derivados refleja esta cautela. El interés abierto ha caído a unos 7.200 millones de dólares, muy por debajo de su expansión estival, prueba de que el apetito apalancado se ha desvanecido. El volumen de futuros ha bajado alrededor de un 10%, y el de opciones ha caído más de un 50%, lo que es típico de los operadores que abandonan la exposición direccional.
Sin embargo, los ratios largos/cortos siguen siendo alcistas en las principales bolsas, lo que indica que el apalancamiento restante en el sistema se inclina hacia las posiciones largas. Se trata de una situación arriesgada en un mercado que cotiza por debajo de una resistencia estratificada. Cuando el apalancamiento se acumula en contra de la tendencia predominante, las rupturas fallidas suelen traducirse en retrocesos impulsados por la liquidación.
Los datos de liquidación confirman que los toros están absorbiendo la mayor parte del daño. En las últimas 24 horas se han registrado liquidaciones de posiciones largas por valor de unos 13 millones de dólares, frente a los 2,3 millones de dólares de las posiciones cortas. Este desequilibrio muestra que los repetidos intentos de adelantarse a una ruptura han fracasado, y los vendedores se han apresurado a desvanecer cada empuje contra la resistencia.
El camino a seguir depende de la recuperación de la resistencia multiEMA.
Solana sigue en una fase de reajuste más que en una estructura de recuperación. Los fuertes repuntes impulsados por la narrativa observados a principios de año han dado paso a una participación más selectiva, en la que cada repunte se cuestiona y cada intento de ruptura se enfrenta a una resistencia inmediata.
Para romper esta tendencia, el SOL necesita una recuperación decisiva de la zona comprendida entre 156 y 170 dólares, respaldada por un volumen creciente y unos flujos al contado positivos y persistentes. Ese movimiento marcaría el final del ciclo de distribución y señalaría el comienzo de un nuevo ciclo de riesgo. Sin él, el camino de menor resistencia sigue siendo de lateral a bajista.
Los alcistas pueden argumentar que lo peor de la oleada de apalancamiento ya ha pasado y que el activo se está estabilizando por encima de un fuerte soporte. Los osos pueden argumentar que esto sigue siendo una hemorragia lenta con un negocio a la baja inacabado. En las próximas semanas, el comportamiento de los precios en torno a los 124$- 128$ determinará si Solana se está preparando para recuperar el impulso o si se necesita otro tramo a la baja para restablecer plenamente el sentimiento.
Anteriormente, comentamos que Solana necesitaba recuperar sus EMA apiladas para invalidar la tendencia bajista. Los últimos datos refuerzan esa opinión. Hasta que SOL no supere la zona de los 156 $, los repuntes seguirán siendo sospechosos y el apalancamiento a largo plazo aumenta el riesgo de una nueva caída.
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