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Pero guardamos todo 🙂.
El equipo de Sam Bankman-Fried (SBF) ha reavivado la polémica en torno al colapso de FTX, afirmando que la criptobolsa nunca fue insolvente. En un documento compartido el 31 de octubre, el grupo afirmó que las tenencias totales de la fecha de petición de FTX alcanzaron un estimado de $136 mil millones, argumentando que los procedimientos de quiebra fueron innecesarios y mal administrados por un abogado externo.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
El equipo sostiene que FTX era solvente en el momento de su declaración de quiebra en noviembre de 2022, con los activos de los clientes todavía intactos en la bolsa. Según su declaración, los abogados de la compañía supuestamente forzaron el proceso de quiebra, que dicen que "diezmó" la estructura de la firma y descarriló los esfuerzos para estabilizar la liquidez.
El equipo del FTX afirma que ya se han cubierto 8.000 millones de dólares en pasivos de clientes y 1.000 millones de dólares en honorarios legales, mientras que el patrimonio aún conserva 8.000 millones de dólares en activos casi tres años después del colapso. Citando datos del documento, informan de que al 98% de los acreedores se les ha reembolsado el 120%, y se prevé que todos los acreedores restantes reciban un reembolso de entre el 119% y el 143%.
El equipo también hizo hincapié en que la crisis de FTX no se debió a la insolvencia, sino a un déficit temporal de liquidez. Afirman que los depósitos de clientes por un total aproximado de 20.000 millones de dólares de siete millones de usuarios estaban en proceso de equilibrarse antes de que los representantes legales se hicieran con el control. "Estaba en camino de resolverse a finales de mes, es decir, hasta que los abogados externos de FTX tomaron el control", dijo Bankman-Fried en el comunicado.
Sin embargo, la comunidad criptográfica en general ha reaccionado con escepticismo. Los críticos acusaron al equipo de SBF de difundir información errónea y de intentar reescribir la historia antes de los procedimientos judiciales en curso. Muchos pidieron a las autoridades que descartaran cualquier indulgencia, argumentando que la confianza pública en el fundador de FTX sigue siendo prácticamente inexistente.
Aunque las afirmaciones del equipo de SBF dibujan un panorama de mala gestión más que de fraude, los analistas del sector han señalado que el proceso de quiebra de FTX sigue siendo uno de los más complejos de la historia de las criptomonedas, ya que implica grandes esfuerzos de recuperación de activos y disputas legales internacionales.
FTX fue una vez una de las mayores criptobolsas a nivel mundial, conocida por su sofisticada interfaz de negociación, productos derivados y soluciones de liquidez que atrajeron a millones de usuarios en todo el mundo. Su abrupto colapso a finales de 2022 desencadenó un ajuste de cuentas regulatorio en toda la industria de activos digitales, lo que provocó una supervisión más estricta de las bolsas de criptomonedas.
Con litigios en curso y narrativas contradictorias, la pregunta sigue siendo si las nuevas pruebas alterarán la percepción pública y judicial de la caída de FTX, o si el destino de la compañía ya está sellado en el tribunal de la opinión pública.
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