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Pero guardamos todo 🙂.
La esposa de Donald Trump se ha encontrado en el centro de un escándalo, al convertirse en demandada en una demanda colectiva. Melania Trump está acusada de promover la meme coin MELANIA, que los demandantes describen como "fraudulenta". La criptodivisa de la ex Primera Dama ya ha tenido problemas, y la demanda podría acabar finalmente con el proyecto.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
En Estados Unidos se ha presentado una demanda colectiva contra un grupo de creadores de los proyectos LIBRA y MELANIA. En la demanda se alega que la Primera Dama de Estados Unidos, Melania Trump, y el Presidente de Argentina, Javier Milei, contribuyeron indirectamente a la promoción de las meme coins fraudulentas, convirtiéndose en parte de un plan de relaciones públicas que explotó su imagen pública para legitimar los proyectos.
La figura principal del caso es Benjamin Chow, fundador de la startup Meteora, descrito en los documentos judiciales como "el centro de la empresa". Según las acusaciones, coordinó la emisión y el comercio de tokens, dirigiendo las acciones de otros participantes. Después de que ambas monedas se revalorizaran poco después de su lanzamiento, los promotores retiraron liquidez, lo que provocó que LIBRA y MELANIA se desplomaran hasta cero, dejando a los inversores con las carteras vacías.
Para entender lo sucedido, veamos el ascenso y la caída de la criptomoneda de la Primera Dama.
La meme coin MELANIA fue lanzada el 20 de enero de 2025 - sólo dos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump presentara su token oficial TRUMP. El lanzamiento vino acompañado de una notable cobertura mediática: la criptodivisa se posicionó como la "versión femenina" del proyecto de su marido - un símbolo de estilo, feminidad y espíritu emprendedor.
El token saltó rápidamente a los titulares, superando los 13 dólares en los primeros días, lo que dio a sus primeros poseedores la ilusión de un rápido éxito.
Los creadores de MELANIA la integraron activamente en el ecosistema de la marca Trump. Los sitios web que venden productos de marca - GetTrumpFragrances.com, GetTrumpSneakers.com y GetTrumpWatches.com - anunciaron que admitían pagos en MELANIA a través de Solana Pay. Más tarde, la plataforma de viajes Travala también añadió soporte, permitiendo a los usuarios pagar hoteles y vuelos con el token de la Primera Dama.
Para muchos, esto parecía confirmar el "estatus oficial" de la moneda y su conexión directa con la familia Trump.
Sin embargo, a las pocas semanas aparecieron los primeros indicios de problemas. Según Bubblemaps, el equipo asociado a MELANIA retiró fichas por valor de unos 30 millones de dólares de los fondos de la comunidad y comenzó a venderlas sin hacer comentarios. Los analistas rastrearon la transferencia de 50 millones de tokens a un único monedero, seguida de la distribución a través de múltiples direcciones, algunas a bolsas, otras a nuevas posiciones, con unos 500.000 dólares vendidos directamente.
En la primavera de 2025, MELANIA había perdido más del 96% de su valor, desplomándose de 13 $ a 0,51 $. Las caídas diarias del 8-10% se convirtieron en algo habitual, y el interés por la moneda se evaporó. A pesar de ser mencionada en los registros de ETF de Tuttle Capital, la actividad del mercado siguió siendo mínima. Hoy, el token cotiza por debajo de 0,10 dólares, y la demanda ha hecho que su futuro sea aún más incierto.
Aún así, las posibilidades de que los demandantes consigan resultados significativos siguen siendo escasas. La figura central, Benjamin Chow, acusado de coordinar el esquema, dejó Meteora en febrero de 2025 y se ha negado a hacer comentarios.
No obstante, los abogados de los demandantes tienen razones para continuar con el caso: los archivos judiciales mencionan chats de Telegram en los que Chow supuestamente discutía transacciones con otros participantes, junto con datos analíticos que lo vinculan a la gestión de la red de monederos.
Para el token MELANIA, sin embargo, el resultado de la demanda ya no importa: el proyecto está efectivamente muerto. La moneda ha perdido liquidez y confianza, el equipo ha permanecido en silencio, e incluso las menciones institucionales como la presentación de ETF por parte de Tuttle Capital no han logrado reavivar el interés de los inversores.
El caso judicial sólo ha cimentado la reputación de MELANIA como un experimento fallido, en el que un nombre sonoro no pudo salvar el proyecto de un colapso inevitable.