Las bolsas globales se acercan a soportes clave por el riesgo de una guerra más prolongada en Oriente Medio
Según el análisis publicado por ElEconomista.es, la prolongación del conflicto en Irán e Israel eleva la presión sobre la renta variable global, mientras el petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares por barril y refuerza el temor a un repunte más persistente de la inflación. El escenario que en las primeras semanas contemplaba una crisis breve pierde fuerza a medida que aumentan los daños sobre infraestructura energética regional. Ese cambio de expectativas acerca a los principales índices a niveles técnicos que separan una corrección de un escenario bajista más profundo.
Destacados
- Los ataques entre Irán e Israel dañan infraestructuras energéticas clave como Ras Laffan en Qatar, elevando el riesgo de inflación y déficit energético, según QatarEnergy y gestoras.
- Las bolsas europeas retroceden entre 7% y 9% desde el inicio del conflicto, con niveles de soporte críticos en Nasdaq 100 (23.850) y S&P 500 (6.500) condicionando la tendencia global.
- El EuroStoxx 50 se vigila en 5.600 puntos y el DAX 40 en 22.900-23.000, donde perder esos soportes podría desencadenar fases de ventas más intensas y mayores correcciones.
Escalada energética y revisión del escenario de mercado
Las previsiones iniciales que apuntaban a una crisis de dos a cuatro semanas dejan paso a una visión más cautelosa sobre la duración del conflicto. Los ataques cruzados entre Irán e Israel ya alcanzan instalaciones energéticas estratégicas en Oriente Medio, complicando los intentos de estabilización de los mercados. El texto recoge además que Ras Laffan, en Qatar, sufre daños extensos tras un ataque iraní, según afirma QatarEnergy.
Con este deterioro, las gestoras y bancos citados advierten de que el mercado podría estar infravalorando una guerra más larga. Bank of America considera posible que la crisis se extienda hasta el segundo trimestre, mientras Schroders y Lazard Frères Gestión alertan de mayores tensiones inflacionistas y de un déficit de oferta energética que puede prolongarse incluso aunque el conflicto se resuelva con rapidez. Ese riesgo añade presión sobre crecimiento, manufactura y beneficios empresariales.
Wall Street marca los niveles que condicionan a Europa
Desde el inicio de la guerra, las bolsas europeas retroceden entre un 7% y un 9%, un ajuste similar al de los principales índices desarrollados de Asia y algo más severo que el de Wall Street. En Estados Unidos, la atención se concentra en los mínimos de noviembre, con referencias situadas en los 23.850 puntos del Nasdaq 100 y los 6.500 del S&P 500. El artículo señala que la reacción en esos soportes resulta determinante para evitar una fase bajista de mayor alcance.
Joan Cabrero, analista técnico y estratega de Ecotrader, sostiene que de lo que ocurra en esos niveles depende en buena medida la resistencia de las bolsas europeas y, en especial, del Ibex 35. Si esos soportes ceden, el selectivo español puede perforar los 16.500 puntos y abrir recorrido hacia los 16.000, zona vinculada a su media de 200 sesiones. Cabrero añade que ese movimiento no implicaría necesariamente un deterioro estructural de fondo, sino una pausa dentro de una tendencia todavía constructiva.
EuroStoxx, DAX e Ibex definen el riesgo de una corrección mayor
En Europa, el nivel de vigilancia inmediata se sitúa en torno a los 5.600 puntos del EuroStoxx 50, una cota que coincide con la media de 200 sesiones y con una corrección del 10% desde máximos. Al mismo tiempo, el DAX 40 se aproxima a la zona de 22.900 a 23.000 puntos, un soporte horizontal que ya contuvo las caídas en noviembre y en varios momentos del año pasado. Ambos niveles funcionan como referencia para medir si el ajuste sigue siendo una consolidación o se transforma en una fase de ventas más intensa.
Si el deterioro en Wall Street se agrava y se pierden los mínimos de noviembre, el análisis apunta a referencias inferiores de 20.275 puntos para el DAX y de 5.200 a 5.300 puntos para el EuroStoxx 50. En el caso del mercado español, el retroceso del Ibex 35 ya ronda el 10% desde su último máximo, una magnitud que algunos analistas consideran compatible con compras graduales. Aun así, la dirección de los índices sigue muy vinculada a la evolución del conflicto y al impacto que la crisis energética tiene sobre inflación, actividad y expectativas de beneficios.
En nuestra publicación ya analizamos el repunte del Nasdaq 100 y advertimos de que seguía siendo técnicamente frágil, al mantenerse por debajo de medias móviles clave aunque cerca del soporte de la SMA-200. También señalamos que las señales de momentum eran mixtas y que ese nivel actuaba como punto de inflexión para confirmar un rebote o abrir la puerta a nuevas caídas en los días siguientes.
- Forex
- Crypto