España mantiene el IPC en mayo y la inflación subyacente sube al 2,9%

España mantiene el IPC en mayo y la inflación subyacente sube al 2,9%
Inflación estable en mayo

La inflación en España se mantiene en mayo en el 3,2% interanual en un contexto de fuerte volatilidad energética. El repunte de una décima en la tasa subyacente hasta el 2,9% apunta a una presión de precios más persistente fuera de energía y alimentos no elaborados.

Destacados

  • El IPC anual de España se mantiene en 3,2% en mayo, sin cambios respecto a abril, mientras la inflación subyacente sube al 2,9%.
  • La tasa subyacente refleja presiones inflacionistas persistentes en servicios y bienes elaborados, pese a la moderación del índice general.
  • Desde el 1 de junio, electricidad y gas vuelven a tributar con un IVA del 21%, elevando riesgos de tensión sobre costes y consumo para hogares y empresas.

Dato provisional y factores de mayo

Según el dato provisional publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística, el avance anual del Índice de Precios de Consumo se sitúa en el 3,2% en mayo, sin cambios frente al mes anterior, mientras la inflación subyacente sube una décima, hasta el 2,9%. La evolución del índice general responde a la estabilidad de la inflación interanual de alimentos y bebidas no alcohólicas, frente al alza registrada hace un año, y a la contención de la electricidad y del vestido y calzado en la temporada previa a las rebajas.

La subida de la tasa subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, refleja que las presiones inflacionistas en los componentes más estables de la cesta de consumo siguen presentes pese a la moderación del índice general. Este comportamiento mantiene la atención sobre la trayectoria de los precios de servicios y bienes elaborados en los próximos meses.

Retirada parcial de ayudas e impacto económico

Desde el Ministerio de Economía señalan que la estabilización del IPC se explica por las medidas del Gobierno y por el llamado "escudo renovable", en un entorno de elevada volatilidad de los precios energéticos por la guerra en Irán. Tras el dato de abril, el Ejecutivo anuncia el inicio de la desactivación gradual de las medidas incluidas en el plan de choque aprobado a finales de marzo.

Desde el 1 de junio, la electricidad y el gas vuelven a tributar con un IVA del 21% tras dos con un tipo del 10%, mientras los carburantes mantienen el IVA al 10% hasta el 30 de junio. También siguen vigentes las medidas sobre el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, las ayudas sectoriales a agricultores y transportistas y los descuentos reforzados del bono social eléctrico, del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para vulnerables severos.

El departamento que dirige el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, insiste en que el Gobierno sigue monitorizando la evolución de los precios junto con los agentes sociales y los sectores más afectados. Para hogares y empresas, la combinación de inflación general estable, subyacente al alza y retirada parcial de apoyos energéticos mantiene abierto el riesgo de nuevas tensiones sobre costes y consumo.

En nuestro artículo anterior sobre la volatilidad del petróleo por el conflicto entre EE. UU. e Irán, analizamos cómo los precios retrocedieron desde máximos intradía ante la posibilidad de extender un alto el fuego y abrir conversaciones. También señalamos que, pese a episodios de escalada militar y el foco del mercado en el Estrecho de Ormuz, las noticias de tregua tienden a aliviar el riesgo de interrupciones de suministro y moderar las cotizaciones del crudo.

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