Alemania modera el giro comercial de la UE frente a China mientras Berlín endurece gradualmente su tono

Alemania modera el giro comercial de la UE frente a China mientras Berlín endurece gradualmente su tono
Alemania modera el pulso UE-China

La Unión Europea intensifica su debate sobre una respuesta comercial más dura frente a China en medio del deterioro de su balanza bilateral y del temor a un mayor daño sobre su base industrial. En ese pulso, Alemania sigue siendo una pieza decisiva porque combina la dependencia de sus grandes grupos del mercado chino con la presión de su tejido manufacturero para reforzar la protección.

Destacados

  • El déficit comercial de la UE con China alcanzó 96.000 millones de euros en el primer trimestre de 2024, más del doble que en 2019.
  • La Comisión Europea prepara un nuevo instrumento comercial similar a la Sección 301 de EE.UU., aunque su implementación podría demorarse años por divisiones internas.
  • Alemania mantiene una postura equilibrada hacia China pese a un tono más firme bajo Friedrich Merz, frenando medidas europeas agresivas mientras el sector empresarial presiona por salvaguardias.

Presión comercial y divisiones en la UE

Según el análisis publicado por elEconomista.es, el volumen de importaciones de la UE procedentes de China en el primer trimestre de este año es un 39% superior al de 2019, mientras que las exportaciones europeas al mercado chino caen un 31% en el mismo periodo comparado. El déficit comercial del bloque con China asciende así a 96.000 millones de euros en el primer trimestre de este año, frente a 41.000 millones de euros en el primer trimestre de 2019.

Bruselas lleva tiempo preocupada por el escaso acceso al mercado chino, pero ahora suma el riesgo de que el exceso de capacidad del gigante asiático erosione la industria europea y eleve la vulnerabilidad del bloque ante posibles presiones económicas de Pekín. Desde 2023, la UE incrementa las investigaciones comerciales dirigidas a China, que suelen desembocar en aranceles sobre productos o empresas concretas.

La Comisión Europea trabaja además en un nuevo instrumento comercial que podría asemejarse al mecanismo de la Sección 301 de U.S., con capacidad para imponer aranceles o cuotas por prácticas desleales. Sin embargo, los analistas advierten de que esa legislación puede tardar años y de que los Estados miembros siguen divididos entre partidarios de una línea dura, gobiernos favorables a un enfoque más prudente y países que buscan atraer inversión china.

Alemania condiciona el alcance de la respuesta

Alemania concentra buena parte de esa ambivalencia europea. Sus grandes empresas, especialmente en la automoción, mantienen una fuerte exposición a China como mercado y como centro de producción, mientras que las pequeñas y medianas empresas industriales que compiten con fabricantes chinos reclaman mayores salvaguardias.

Los analistas de Gavekal Research y Capital Economics sostienen que Berlín actúa como principal freno a una estrategia comunitaria más agresiva. La ministra de Economía alemana, Katherina Reiche, ha defendido recientemente un enfoque equilibrado tras una misión comercial en China, en un momento en que la UE debate medidas más duras y varios gobiernos temen represalias de Pekín.

Al mismo tiempo, algunos indicadores apuntan a un cambio gradual en Berlín. Deutsche Bank señala que su "barómetro de la postura dura hacia China" muestra un tono más firme bajo el canciller Friedrich Merz que bajo Olaf Scholz, con más énfasis en reducir dependencias unilaterales, proteger la seguridad nacional y responder a las restricciones y a la competencia china.

Aun así, el banco considera que la posición alemana sigue siendo equilibrada en términos generales. Berlín podría mostrarse abierto a investigaciones de salvaguardia en sectores como químico e ingeniería mecánica, pero no parece dispuesto por ahora a liderar nuevas herramientas amplias contra el exceso de capacidad chino, aunque esa postura puede cambiar en los próximos meses si aumenta la presión del empresariado alemán.

En nuestro análisis previo sobre CIE Automotive (CIE), revisamos su situación técnica a corto plazo, con la acción cotizando cerca de 28,4 € pero por debajo de medias móviles clave, lo que reflejaba presión vendedora persistente. También señalamos un escenario probable de movimiento lateral dentro de un rango aproximado de 27,66 € a 29,04 €, con la resistencia inmediata en 28,65 € como nivel a vigilar para un posible rebote. Este contexto resulta útil para seguir cómo el sector industrial y de automoción puede verse influido por un entorno de mayor fricción comercial y competencia exterior.

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