El S&P 500 sube a la espera de los datos de inflación, mientras las apuestas a un recorte de tipos de la Fed elevan la confianza

El S&P 500 sube a la espera de los datos de inflación, mientras las apuestas a un recorte de tipos de la Fed elevan la confianza
El S&P 500 se mantiene dentro de un canal alcista cerca de los 6.738 mientras los operadores esperan los datos clave de la inflación estadounidense.

El índice S&P 500 amplió su avance en las operaciones previas a la sesión del viernes, apuntando otra modesta ganancia mientras los inversores se preparan para el informe de inflación de EE.UU., que se espera desde hace tiempo. El índice cerró el jueves en 6.738 puntos, un 0,58% más, lo que supone su tercera sesión consecutiva de ganancias y amplía su recuperación tras las ventas de la semana pasada.

Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.

Destacados

- El S&P 500 cierra en 6.738, un 0,58% más, a la espera de los datos de inflación de Estados Unidos.

- Los buenos resultados de Intel y las conversaciones entre EE.UU. y China animan el ánimo.

- El soporte clave se sitúa en 6.580 y la resistencia entre 6.750 y 6.850 puntos.

El impulso se ha visto reforzado por los buenos resultados de Intel y el alivio de las tensiones entre EE.UU. y China, aunque los operadores siguen siendo cautelosos ante la volatilidad potencial una vez que se desarrollen los acontecimientos macroeconómicos clave.

La configuración técnica muestra una zona de inflexión crítica

Técnicamente, el S&P 500 se mantiene dentro de un canal ascendente bien definido que ha guiado la acción de los precios desde mayo. El índice rebotó con fuerza desde el soporte cerca de 6.580 a principios de esta semana, donde la media móvil exponencial (EMA) de 50 días en 6.662 converge con el límite inferior del canal. Esta zona ha actuado repetidamente como trampolín para los compradores, preservando la tendencia alcista más amplia.

Dinámica de precios del S&P 500 (Fuente: TradingView)

La resistencia inmediata se sitúa entre 6.730 y 6.750, un nivel que ha rechazado varios repuntes intradía. Una ruptura sostenida por encima de este rango podría abrir el camino hacia la región de 6.850, el borde superior del canal. Sin embargo, si no se mantiene por encima de 6.660-6.580, la tendencia bajista sería más pronunciada, hacia 6.410, donde la EMA de 200 días ofrece un soporte estructural a largo plazo.

Los indicadores de impulso siguen siendo alcistas, aunque muestran signos de fatiga. La supertendencia se mantiene justo por debajo de 6.600, mientras que el RSI indica que el índice se acerca a la sobrecompra. Estas condiciones sugieren que, aunque la tendencia predominante sigue siendo constructiva, la volatilidad podría aumentar bruscamente en torno a la publicación de los datos de inflación y la próxima decisión política de la Reserva Federal.

Los factores macroeconómicos impulsan un optimismo prudente

El panorama macroeconómico sigue estando muy equilibrado. Las expectativas de que la Reserva Federal recorte los tipos la próxima semana han animado a la renta variable, reforzando las esperanzas de unas condiciones financieras más laxas a finales de año. Sin embargo, la persistencia de los riesgos inflacionistas hace que una sorpresa al alza en el IPC del viernes pueda invertir rápidamente la tendencia.

Los beneficios empresariales han ofrecido hasta ahora señales contradictorias. Los resultados de Intel, mejores de lo esperado, han reafirmado la confianza de los inversores en la resistencia de la tecnología, mientras que las noticias de despidos en Target y Rivian ponen de relieve las continuas presiones sobre los costes en los sectores minorista y de vehículos eléctricos. Estas corrientes cruzadas reflejan un tema más amplio de fortaleza selectiva en toda la América corporativa.

Geopolíticamente, los mercados encontraron un ligero alivio después de que el presidente Trump confirmara una reunión programada con el presidente chino Xi Jinping, aliviando los temores de que las tensiones sobre las restricciones a la exportación de software pudieran descarrilar el progreso diplomático. Este hecho contribuyó a moderar la aversión al riesgo en los futuros de renta variable asiáticos y estadounidenses durante la noche.

Perspectivas: Alcistas, pero vulnerables a los datos

Como se ha comentado anteriormente, las perspectivas del S&P 500 siguen siendo cautelosamente alcistas dentro de su tendencia alcista a largo plazo, pero las próximas sesiones conllevan un mayor riesgo de eventos. Los datos de inflación y los comentarios de la Reserva Federal determinarán probablemente si el índice puede mantener su ascenso hacia nuevos máximos o enfrentarse a una corrección más profunda.

Si los compradores defienden con éxito la banda de soporte de 6.660-6.580, el índice podría avanzar hacia los 6.850 y, potencialmente, los 6.900 puntos. Por el contrario, una ruptura por debajo de 6.580 indicaría que el optimismo en torno a los beneficios y la relajación monetaria pueden ser insuficientes para compensar la persistente inflación y la incertidumbre geopolítica. Por ahora, el mercado sigue equilibrando el optimismo con la cautela,subiendo pero preparándose para la volatilidad.

Este material puede contener opiniones de terceros, ninguno de los datos e información en esta página web constituye asesoramiento de inversión según nuestro Aviso Legal. Aunque nos adherimos a una estricta Integridad Editorial, esta publicación puede contener referencias a productos de nuestros socios.