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Pero guardamos todo 🙂.
Los activos tokenizados se convirtieron en uno de los segmentos más dinámicos del mercado de criptomonedas en 2025. Los RWA han ido más allá de los experimentos de nicho y se han convertido en un producto financiero de pleno derecho: las instituciones entraron con presupuestos reales, y blockchain se convirtió por primera vez en un lugar para activos que generan un rendimiento predecible. El año termina con una ola de crecimiento, pero la siguiente etapa será igual de importante: probar si este modelo puede escalar.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Las condiciones macroeconómicas también influyeron. Con los tipos de interés de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) elevados, los inversores buscaron rendimientos denominados en dólares sin la volatilidad del mercado de criptomonedas, y los bonos del Tesoro tokenizados se convirtieron en una opción natural. El oro y la plata, por el contrario, sirvieron como activos "refugio", ofreciendo acceso a materias primas tradicionales en forma digital sin intermediarios.
En la práctica, el sector fue el primero en demostrar escala y madurez suficientes para que los activos tradicionales -desde los bonos hasta el oro- coexistieran orgánicamente con blockchain. El mercado ha desarrollado mecanismos de custodia operativos, estructuras jurídicas para instrumentos de deuda y materias primas, así como plataformas de emisión y liquidación. Los APR han pasado firmemente al terreno práctico: la tecnología se ha vuelto comprensible, manejable y adecuada para grandes flujos de capital.
El crédito privado fue el segundo gran segmento que recibió un "segundo aire" en 2025. La tokenización hizo que los préstamos corporativos y a pequeñas empresas fueran más líquidos y accesibles, mientras que los elevados tipos estadounidenses crearon una demanda constante de instrumentos de mayor rendimiento. Los actores más destacados este año fueron Maple Finance, Centrifuge, Goldfinch y Clearpool. A través de ellos, el mercado de crédito privado se amplió a casi 17.000-18.000 millones de dólares, abriendo un segmento que hasta entonces había estado cerrado y de difícil acceso para la mayoría de los inversores.
Las plataformas de tokenización -Securitize, Ondo, Plume y otras- se convirtieron en el núcleo de la infraestructura de las RWA. Demostraron que los activos tokenizados pueden cumplir los requisitos de cumplimiento, custodia y control operativo. Para muchos fondos, estos centros se convirtieron en el primer punto de entrada práctico en el ecosistema blockchain.
Junto al dominio de los productos de deuda, también surgió otra tendencia: el crecimiento gradual de los metales tokenizados, principalmente el oro (XAUT, PAXG) y la plata (AGX, SLVT). Sus volúmenes son aún mucho menores, pero el punto clave es el cambio en sí mismo: la tokenización ha llegado a activos que durante décadas han sido el "ancla" de las carteras tradicionales.
En general, 2025 creó una clara jerarquía de RWA: en la parte superior están los activos con un rendimiento estable y predecible que son fáciles de escalar e integrar en el modelo financiero tradicional. Y el auge de los metales tokenizados reforzó la dirección más amplia: blockchain está absorbiendo gradualmente incluso los pilares más clásicos de las finanzas.
Los ecosistemas de blockchain que solían centrarse principalmente en DeFi o gobernanza se están moviendo en la misma dirección. Ya en septiembre, la Fundación Cardano desveló un plan para lanzar iniciativas de RWA por valor de más de 10 millones de dólares y las convirtió en un pilar clave de la hoja de ruta de la red.
Es una señal clara de que en 2026 la tokenización será una prioridad no sólo para la infraestructura financiera, sino también para las propias redes L1.
Un universo más amplio de activos tokenizados
Se espera que la próxima ola de tokenización se expanda a bienes raíces, capital privado, bonos municipales y proyectos ESG. El progreso más rápido se producirá probablemente en categorías en las que ya existen marcos legales y pueden adaptarse a la emisión en cadena.
Al mismo tiempo, están surgiendo casos menos convencionales, desde iniciativas de infraestructuras en Singapur y Hong Kong hasta franquicias deportivas. Un ejemplo es el proyecto de MultiBank con Khabib Nurmagomedov, centrado en la tokenización de su cadena de gimnasios. Todo esto refuerza la idea: Las RWA están entrando en áreas que antes no se consideraban seriamente para la tokenización.
Las RWA se reúnen con DeFi
En el próximo año, es probable que el mercado vea más productos híbridos: Garantías respaldadas por RWA, pools líquidos construidos sobre deuda pública y protocolos adaptados al rendimiento tokenizado. En este contexto, se intensificará la competencia entre las redes que aspiran a convertirse en la principal sede de los RWA minoristas.
En 2025, Solana y Base atrajeron cientos de millones en TVL a productos como sUSDe y BUIDL ofreciendo transacciones rápidas y comisiones bajas. Esto está remodelando gradualmente la DeFi, anclándola más a los activos del mundo real y haciéndola menos dependiente de la volatilidad interna de las criptomonedas.
La liquidez será la verdadera prueba
En 2025, el mercado aprendió a emitir RWA. En 2026, la atención se centrará en el comercio secundario. Sin un volumen de negocios activo, la tokenización corre el riesgo de convertirse en un archivo digital de activos en lugar de un verdadero mercado.
La regulación puede marcar el ritmo
Las jurisdicciones están trabajando en normas para los activos tokenizados. Si las normas son coherentes y claras, podrían abrir la puerta a una nueva clase de productos de calidad bancaria. De lo contrario, es probable que las entidades duden y la expansión se ralentice.
Y ya no se trata sólo de proyectos Web3: bancos, proveedores de pagos, intermediarios y fondos hablan ahora de los RWA en términos de rendimiento, liquidez, mercados secundarios y marcos reguladores.
Este cambio marca un verdadero punto de inflexión estratégico: el mercado se está preparando para escalar, y el capital tradicional se está preparando para un despliegue sistemático en la cadena.