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Pero guardamos todo 🙂.
Mientras la mayoría de las empresas de criptomonedas siguen centradas en la infraestructura de blockchain, Tether está apostando por tecnologías que hasta hace poco sonaban a ciencia ficción. La empresa está invirtiendo en robots humanoides, interfaces neuronales, biónica e incluso sistemas de sueño "inteligentes", transformándose gradualmente de emisor de la stablecoin USDT en uno de los inversores tecnológicos más inusuales.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Según el proyecto, la tecnología ya demuestra una precisión de descodificación de hasta el 98,3%, convirtiendo la actividad neuronal en palabras casi en tiempo real. El sistema se basa en implantes especializados que leen las señales eléctricas de la corteza cerebral y luego transmiten los datos a algoritmos para su interpretación.
En un principio, estas tecnologías se desarrollaron con fines médicos, ya que los sistemas BCI pueden restablecer la comunicación en personas con parálisis grave o pérdida del habla tras accidentes cerebrovasculares o enfermedades neurodegenerativas. En lugar de teclado, voz o gestos, la interfaz se convierte en actividad neuronal: la persona forma un pensamiento y el sistema lo convierte en texto o habla sintetizada. Últimamente, sin embargo, este campo se ha convertido en una de las áreas de neurotecnología de más rápido crecimiento.
El producto estrella de Eight Sleep, el Pod, es una capa tecnológica colocada sobre el colchón con sensores integrados que registran indicadores fisiológicos durante el sueño, como la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca, la respiración y las fases del sueño. Los datos recogidos se analizan mediante algoritmos de aprendizaje automático, tras lo cual el sistema ajusta automáticamente las condiciones de sueño, por ejemplo, cambiando la temperatura de la superficie de la cama a lo largo de la noche. Este tipo de soluciones están entrando a formar parte del mercado tecnológico de la longevidad, en rápido crecimiento, en el que las tecnologías se utilizan para vigilar la salud y prevenir enfermedades.
Los desarrollos de Generative Bionics se basan en el concepto de IA física: la integración de algoritmos de inteligencia artificial con sistemas robóticos físicos. Se espera que estas máquinas funcionen no sólo en las cadenas de producción, sino también en los sectores de la logística, la sanidad y los servicios, donde es necesaria la interacción con las personas y el entorno. Esto refleja un cambio más amplio: la IA generativa está yendo gradualmente más allá del software y adquiriendo una presencia física: los robots se están convirtiendo en las herramientas a través de las cuales la inteligencia digital empieza a actuar en el mundo real.
La cartera de Tether también incluye proyectos de robótica e infraestructura de IA. Entre ellos figura una inversión de unos 1.000 millones de euros en la startup alemana Neura Robotics, que desarrolla robots humanoides para aplicaciones industriales y de servicios. Al mismo tiempo, Tether está explorando inversiones en infraestructura de IA y potencia informática, incluidos centros de datos y proyectos relacionados con la computación de alto rendimiento.