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Pero guardamos todo 🙂.
Los inversores y los operadores utilizan activamente los servicios de mensajería. No sólo son una cómoda herramienta de comunicación, sino también un canal esencial para intercambiar información sobre operaciones, señales, noticias y análisis. En el mundo actual, la velocidad y la confidencialidad de la transmisión de datos pueden afectar directamente a los beneficios, por lo que los requisitos de los mensajeros en este campo son especialmente elevados. Pero, ¿cumplen los mensajeros actuales estas expectativas?
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Jack Dorsey es una figura legendaria en el mundo de la tecnología digital, habiendo creado más de un producto de éxito. El 7 de julio, el cofundador de Twitter (ahora la red social X) dio a conocer su última creación: el mensajero Bitchat.
Según el libro blanco del proyecto, Bitchat es un protocolo de mensajería descentralizado que permite la comunicación cifrada y puede funcionar sin Internet.
Bitchat funciona a través de Bluetooth, utilizando dispositivos cercanos para formar una red en malla que retransmite mensajes de nodo a nodo. Es decir, una vez que se envía un mensaje, viaja a través de dispositivos cercanos que se convierten temporalmente en nodos de la red hasta que llega al destinatario.
A diferencia de otros productos del mercado, el mensajero no recoge metadatos. Los usuarios permanecen en el anonimato, y los mensajes desaparecen automáticamente tras su entrega a menos que el usuario los guarde.
Bitchat puede utilizarse en diversas situaciones, desde emergencias hasta casos que requieren anonimato total:
- En concentraciones y protestas donde Internet está bloqueado o no disponible;
- En zonas de catástrofes naturales;
- En reuniones confidenciales;
- En lugares sin cobertura móvil.
Muchos en el mercado se han dado cuenta de que el concepto del nuevo mensajero recuerda al de Bitcoin. Aunque la descripción del proyecto no menciona directamente el activo digital líder, las criptomonedas o blockchain, el comienzo del documento hace referencia a la introducción del Libro Blanco de Bitcoin.
Jack Dorsey describe Bitchat como "una aplicación de mensajería descentralizada y entre iguales", mientras que Satoshi Nakamoto definió Bitcoin como "una versión entre iguales del dinero electrónico". Al igual que Bitcoin no necesita intermediarios en las finanzas, Bitchat puede ignorar el control centralizado.
Existen innumerables mensajeros en el mundo. Los más populares son WhatsApp, Telegram, Facebook Messenger, WeChat y Viber. Miles de millones de personas los utilizan para chatear, compartir archivos y trabajar, pero tras su comodidad se esconden graves vulnerabilidades y limitaciones.
Uno de los mayores problemas de los mensajeros modernos es la recopilación de datos de los usuarios. Por ejemplo, WhatsApp recopila metadatos, listas de contactos y los utiliza con fines publicitarios. Telegram, a pesar de su declarado enfoque en la privacidad, no utiliza cifrado de extremo a extremo por defecto y también almacena información en servidores centralizados.
Otra debilidad crítica es la total dependencia de Internet y de la infraestructura centralizada. En caso de cortes de red o bloqueos de servidores -como ha ocurrido en varios países-, los usuarios pierden la capacidad de comunicarse. Estos mensajeros son fácilmente objeto de censura y pueden ser restringidos o cerrados a nivel estatal.
Además, vincular las cuentas a números de teléfono compromete el anonimato. Cualquiera que conozca tu número de teléfono puede averiguar si usas Telegram o WhatsApp y localizar tu perfil. Esto abre la puerta a la vigilancia, el acoso y la filtración de datos. En una era en la que la privacidad se valora cada vez más, estas opciones de diseño parecen anticuadas y necesitan una reevaluación.
Puede que no exista el mensajero perfecto, pero imaginemos cómo podría ser. Un mensajero debería ofrecer la máxima privacidad y proteger los datos del usuario de la recopilación y la vigilancia. Nada de publicidad, un mínimo de datos personales y absolutamente ningún acceso a los mensajes por parte de los desarrolladores.
Un segundo criterio clave es la independencia de la infraestructura centralizada y de Internet. El mensajero ideal debe estar operativo incluso cuando la red esté caída. Esto es especialmente importante en países censurados o en situaciones de crisis, cuando el acceso a Internet puede ser limitado.
Por último, el mensajero debe ser sencillo y accesible para todos. La instalación, conexión y comunicación no deben requerir conocimientos técnicos ni un registro complejo. Al mismo tiempo, debe ser fácil chatear uno a uno o en grupo, compartir archivos y encontrar gente, sin tener que dar un número de teléfono o compartir información innecesaria.
Signal se considera uno de los mensajeros más cercanos al ideal: una aplicación de código abierto con un sólido sistema de cifrado que minimiza la recopilación de datos y proporciona un alto nivel de privacidad. Sin embargo, a pesar de sus ventajas, Signal no se ha convertido en una verdadera corriente dominante. Esto se debe a su compleja interfaz, el requisito del número de teléfono y la funcionalidad limitada en comparación con mensajeros más familiares como WeChat o Viber.
Hace unos meses, Jack Dorsey se puso en contacto con los desarrolladores de Signal para sugerirles que integraran Bitcoin en los pagos entre usuarios. La idea fue apoyada en los comentarios por muchas figuras conocidas, entre ellas el ex presidente de PayPal David Marcus. Sin embargo, es poco probable que el servicio implemente BTC, puesto que ya ofrece criptopagos a través de la altcoin Sentz, centrada en la privacidad. Por lo tanto, es muy posible que Jack Dorsey acabe integrando Bitcoin en Bitchat.
Cómo debería ser el futuro de la comunicación
En la era de las finanzas digitales, el comercio y la inversión exigen no sólo comodidad, sino también una herramienta fiable de comunicación. Desde la velocidad de recepción de señales hasta la privacidad de los debates analíticos, todo ello afecta directamente a la toma de decisiones y a los resultados de las operaciones. La información errónea, las filtraciones de estrategias o las interferencias externas pueden costar a un inversor miles o incluso millones de dólares. Por ello, las normas para los mensajeros en este segmento son mucho más estrictas que en el chat casual.
Un ejemplo de comunicación futura para profesionales financieros podría ser el enfoque incorporado en Bitchat. Su descentralización, independencia de Internet y avanzado sistema de cifrado sientan las bases para una transmisión segura de la información, incluso bajo una presión externa extrema. Esto es especialmente crucial para los operadores que operan en regiones inestables, utilizan información privilegiada o intercambian estrategias con socios de todo el mundo.
En este contexto, el mensajero ideal no es solo una alternativa a WhatsApp o Telegram. Es una plataforma de comunicación adaptada a las altas exigencias del mundo financiero: estable, autónoma, anónima y fácil de usar. Debería funcionar con los mismos principios que Bitcoin: sin intermediarios, sin una autoridad central y respetando la libertad y la propiedad de los usuarios.