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Pero guardamos todo 🙂.
Tras muchos años fuera de los focos, el antiguo gigante de la telefonía móvil vuelve a darse a conocer. Nokia está invirtiendo miles de millones de dólares en inteligencia artificial e impulsando una serie de ambiciosos proyectos. Pero, ¿podrán estas iniciativas devolverle su estatus de líder tecnológico mundial?
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Recientemente, Nokia hizo un anuncio de gran repercusión: la empresa invertirá 4.000 millones de dólares en ampliar sus centros de investigación en Estados Unidos y aumentar la producción de equipos de red preparados para la IA. No se trata de una simple renovación de la infraestructura, sino de una inversión para construir la columna vertebral tecnológica de la era de las redes neuronales del país.
La atención se centra en las redes a todos los niveles: móviles, fijas, redes troncales IP, soluciones ópticas y la arquitectura más amplia que sostendrá la economía estadounidense de la IA. Estas inversiones complementan el gasto anterior: los 2.300 millones de dólares que llegaron con la adquisición de Infinera y los 456 millones de dólares que Infinera obtuvo anteriormente en virtud de la Ley CHIPS para construir dos nuevas instalaciones. En conjunto, esto forma una cadena de producción nacional de chips, equipos y sistemas de redes, algo poco frecuente en una industria que tradicionalmente depende de Asia.
El proyecto también tiene importancia estratégica para la defensa y las infraestructuras críticas de Estados Unidos. Nokia está reforzando su trabajo sobre redes seguras, comunicaciones cuánticas seguras, automatización y arquitecturas digitales capaces de soportar clusters de IA a gran escala. Nokia Bell Labs, la legendaria división de I+D de la empresa, desempeña aquí un papel clave. Está desarrollando nuevos materiales, ópticas y algoritmos diseñados para proporcionar a Estados Unidos superioridad tecnológica en la era de la inteligencia artificial.
Pero, ¿qué camino ha llevado a la empresa a estos ambiciosos proyectos? Todo el mundo recuerda a Nokia como un fabricante de teléfonos móviles icónicos que acabó quedándose atrás en el ritmo de la innovación. Sin embargo, pocos se dan cuenta de hasta qué punto la empresa cambió radicalmente de rumbo tras abandonar el mercado de los smartphones. En lugar de intentar volver al espacio de consumo, Nokia dio un giro estratégico hacia las infraestructuras complejas: redes de comunicación, óptica y soluciones para centros de datos.
Con el tiempo, esta apuesta empezó a dar sus frutos. Para 2025, Nokia había vuelto a un crecimiento estable de los ingresos, fortalecido su posición en 5G y redes ópticas, y redefinido efectivamente su lugar dentro de la industria de las telecomunicaciones. La empresa ya no representa dispositivos móviles: se ha convertido en un proveedor de arquitectura de infraestructuras críticas.
En este contexto, se produjo un acontecimiento histórico: Nvidia, líder mundial en el desarrollo de procesadores gráficos, invirtió 1.000 millones de dólares en Nokia. La asociación beneficia a ambas partes. Nokia integra los chips de cálculo de Nvidia en el software para redes 5G y futuras redes 6G, mejorando el rendimiento y la adaptabilidad bajo cargas de trabajo de IA. A cambio, Nvidia obtiene acceso a la experiencia crucial de Nokia en redes ópticas y de centros de datos, las mismas bases que sustentan la infraestructura actual de formación y despliegue de IA.
El mercado reaccionó al instante: Las acciones de Nokia subieron más de un 20% y los analistas señalaron que la empresa se había asegurado su asociación estratégica más significativa en años, capaz de reforzar significativamente su posición en el sector.
Pero las ambiciones de la empresa van mucho más allá de la inteligencia artificial. Junto a sus iniciativas de IA, Nokia persigue otra dirección estratégica: los activos digitales y las tecnologías blockchain. En 2024, la empresa presentó una patente para un sistema de cifrado de activos digitales que describe la creación de una versión segura de un activo, su indexación y su vinculación a un identificador. De hecho, sienta las bases de las transacciones seguras en las redes del futuro.
Esta presentación no es una coincidencia ni un experimento paralelo. Nokia desarrolla activamente arquitecturas para Web3 y la Internet del Valor, un mundo en el que el valor viaja por las redes con la misma facilidad que los datos.
Los esfuerzos paralelos incluyen gemelos de fábrica digitales, IoT industrial, sistemas de automatización y redes diseñadas para gestionar la tokenización de activos. Juntos, estos componentes forman un ecosistema capaz de conectar procesos físicos, digitales y económicos: la forma en que funcionarán las industrias del futuro.
Nokia está experimentando no solo una renovación de marca, sino una transformación tecnológica integral. Está invirtiendo miles de millones en infraestructura de inteligencia artificial, reforzando alianzas estratégicas y diversificándose en nuevos ámbitos, desde Web3 y activos digitales hasta redes de próxima generación. En esencia, Nokia está construyendo una plataforma tecnológica unificada: desde óptica y centros de datos hasta sistemas para asegurar el valor digital.
¿Regresará la empresa a las filas de los líderes mundiales? Es demasiado pronto para decirlo, pero algunos indicadores ya son visibles. La asociación con Nvidia actuó como un potente catalizador, elevando el precio de las acciones de Nokia, mientras que las grandes inversiones estadounidenses confirmaron la confianza en sus soluciones de infraestructura. El impacto real se producirá a largo plazo. Para recuperar su lugar entre los actores de primera fila, Nokia no sólo debe ejecutar sus ambiciosos planes, sino también resistir la feroz competencia por la infraestructura de IA, la carrera tecnológica más desafiante y con mayor intensidad de capital de nuestro tiempo.