Euskadi activa alivio fiscal para movilizar 540,5 millones hacia empresas y autónomos

Euskadi activa alivio fiscal para movilizar 540,5 millones hacia empresas y autónomos
Euskadi impulsa alivio fiscal

Las tres diputaciones forales vascas han precisado que aprobarán este mes de abril medidas tributarias urgentes para sostener la liquidez empresarial ante el impacto económico de la guerra de Irán. El paquete, consensuado por Álava, Bizkaia y Gipuzkoa, prevé una inyección a corto plazo de 540,5 millones de euros en la CAV y se dirige especialmente a pymes, microempresas y trabajadores autónomos.

Destacados

  • Euskadi lanza un alivio fiscal urgente para empresas y autónomos, movilizando 540,5 millones de euros y entrando en vigor en abril.
  • El plan incluye aplazamiento de deudas tributarias, exención de pagos fraccionados de IRPF y amortización acelerada del 150% en nuevas inversiones en 2026.
  • La reducción estatal de impuestos energéticos restará 232 millones de euros a la recaudación foral entre marzo y junio de 2026, reforzando el apoyo anticrisis.

Calendario de aplicación y alcance fiscal

El plan se apoya en las competencias tributarias propias de los tres territorios históricos, que ya se utilizaron en anteriores crisis como la pandemia y la guerra de Ucrania. Según lo avanzado por las instituciones forales, cada diputación aprobará su disposición normativa con carácter urgente para que las medidas entren en vigor en abril. La estimación de liquidez a corto plazo asciende a 282 millones de euros en Bizkaia, 103,5 millones en Álava y 155 millones en Gipuzkoa.

Ese cálculo no incluye el efecto de la reducción de la carga impositiva sobre la energía y su generación aprobada en el Congreso mediante el Real Decreto Ley 7/2026. Esa rebaja, aplicable en la CAV desde el 22 de marzo de 2026 hasta el 30 de junio de 2026, tendrá un impacto negativo de 232 millones de euros en la recaudación de las haciendas forales, según los cálculos de las diputaciones. Las instituciones presentan ambas actuaciones como una respuesta coordinada a la presión geopolítica y energética que ya afecta a la actividad empresarial.

Medidas para tesorería, inversión y empleo

Entre las principales decisiones figura el aplazamiento excepcional de deudas tributarias sin garantías ni intereses de demora para personas físicas con actividad económica, microempresas y pequeñas empresas. Este mecanismo se aplica a las deudas cuyo plazo de presentación e ingreso en período voluntario finalice entre la entrada en vigor de las medidas y los tres meses siguientes. Las cuantías se aplazarán durante dos meses y después se abonarán en cuatro cuotas mensuales iguales.

Además, las personas físicas que realizan actividades económicas quedan exoneradas de los pagos fraccionados de IRPF dentro del mismo marco temporal. Para 2026, también se reconoce una amortización acelerada del 150% sobre activos nuevos adquiridos por contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, con el objetivo de facilitar inversiones para reactivar la actividad. A ello se suma un aumento del 10% en la deducción por creación de empleo, tanto en su modalidad general como en la específica para contratación de jóvenes y mujeres.

Las tres diputaciones también se comprometen a acelerar la tramitación de devoluciones del IVA para acortar plazos y elevar la financiación disponible para las empresas. Los responsables forales sostienen que estas herramientas actúan de forma directa sobre la tesorería y reducen la presión financiera inmediata. En sus valoraciones, Ramiro González, Eider Mendoza y Elixabete Etxanobe destacan que la coordinación entre haciendas forales permite ofrecer una respuesta rápida y con bajo coste burocrático.

Impacto esperado sobre el tejido productivo vasco

Las instituciones vascas sitúan a pymes, microempresas y autónomos en el centro del paquete, al considerar que son los segmentos más expuestos al encarecimiento energético y a la incertidumbre internacional. El objetivo declarado es preservar la actividad, sostener el empleo y reforzar la resiliencia del modelo industrial vasco mientras persista el conflicto en Oriente Medio. Las diputaciones defienden que la capacidad fiscal foral otorga a las empresas de Euskadi una ventaja comparativa frente a otros territorios del Estado.

La valoración pública de las medidas por parte de los responsables forales incide en su carácter inmediato y pragmático. Las diputaciones sostienen que el tejido empresarial las demanda y las valora positivamente porque priorizan liquidez, inversión y mantenimiento del empleo. Con ello, Euskadi vuelve a recurrir a herramientas tributarias extraordinarias para amortiguar una crisis externa con efectos ya visibles en su economía.

En nuestra publicación ya informamos de que el Gobierno vasco mantuvo en el 1,9% su previsión de crecimiento del PIB de Euskadi para 2026, pese al aumento de la incertidumbre internacional por Oriente Próximo y el encarecimiento de la energía. Aquel análisis subrayaba el papel de la demanda interna y el respaldo de las políticas públicas para amortiguar el impacto, y advertía de que un escenario con el Brent en torno a 100 dólares podría recortar el crecimiento en dos décimas. En ese marco, las medidas forales actuales refuerzan la línea de actuación orientada a sostener liquidez, inversión y empleo ante el shock energético.

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