UE mantiene reglas fiscales ante la crisis energética y limita planes anticrisis

UE mantiene reglas fiscales ante la crisis energética y limita planes anticrisis
UE limita respuesta fiscal

La subida de los precios de la energía tras el conflicto en Oriente Medio deteriora las perspectivas de la economía europea y acerca al bloque a un escenario de estanflación. Bruselas prevé que el crecimiento se desacelere entre 0,4 y 0,6 puntos porcentuales y defiende una respuesta fiscal temporal, específica y moderada.

Destacados

  • La Comisión Europea mantiene las reglas fiscales pese a menor crecimiento previsto (1,5% antes del conflicto en Irán) y alta inflación por crisis energética.
  • Bruselas limita medidas anticrisis a acciones temporales y focalizadas, rechazando flexibilizar el marco fiscal dado el elevado déficit y deuda post-pandemia en un entorno de tipos altos.
  • La Comisión no prorrogará plazos generales del plan de Recuperación, fijando agosto como fecha límite para hitos y septiembre para pagos, proponiendo financiación por etapas para proyectos incompletos.

Previsiones económicas y respuesta fiscal

Según informó elEconomista.es, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, sostiene que la Unión Europea se enfrenta a una combinación de menor crecimiento y mayor inflación, aunque descarta por ahora suspender las reglas fiscales si no se materializa una crisis económica más severa. El responsable letón señala que las previsiones económicas de primavera, que la Comisión publica en la segunda quincena de mayo, recogerán el impacto de la crisis energética derivada de la tensión en Oriente Medio.

Dombrovskis indica que antes de la guerra en Irán la Comisión esperaba un crecimiento económico de alrededor del 1,5% en la UE este año. A su juicio, la magnitud de la desaceleración depende de la duración del conflicto y de la intensidad de la crisis de precios energéticos.

Sobre España, afirma que el impacto encaja con el observado en el resto de Europa, aunque considera que el avance de las energías renovables ayuda a mitigar parte del golpe. En este contexto, insiste en que reducir la dependencia de combustibles fósiles importados refuerza la resiliencia europea frente a episodios de volatilidad.

Frente a las peticiones de países como España e Italia para flexibilizar el marco fiscal, la Comisión mantiene su recomendación de aplicar medidas limitadas en el tiempo y focalizadas. Dombrovskis recuerda que los Estados miembro siguen arrastrando niveles elevados de déficit y deuda tras la pandemia y la anterior crisis energética, en un entorno de tipos de interés más altos que reduce el margen para un mayor endeudamiento.

Fondos europeos, Hungría y agenda regulatoria

Dombrovskis también rechaza abrir una prórroga general de los plazos del plan de Recuperación. Subraya que finales de agosto sigue siendo la fecha límite para cumplir hitos y objetivos, y que finales de septiembre marca el cierre para presentar solicitudes de pago, por lo que cualquier cambio exigiría modificar el reglamento, algo que considera inviable en los meses que quedan.

Como alternativa para proyectos de inversión que no logran completarse a tiempo, Bruselas propone un enfoque por etapas. Ese esquema permite financiar una fase inicial con recursos del plan de Recuperación y completar el resto con otras fuentes, evitando que se pierda el dinero ya ejecutado.

En el caso de Hungría, el comisario explica que el futuro Gobierno aún puede revisar su plan, pero recalca que dispone de poco tiempo y que debe abordar primero los llamados superhitos ligados al Estado de Derecho y a la independencia judicial. Añade que, en teoría, también existe la posibilidad de canalizar fondos a través de bancos nacionales de desarrollo u otras instituciones financieras, un mecanismo ya utilizado por varios Estados miembro.

Más allá de la gestión de fondos, Dombrovskis asegura que la Comisión busca acelerar los procedimientos de infracción, reducir prórrogas y aumentar la automatización para acortar expedientes que ahora duran de media casi tres años. En paralelo, defiende que la agenda de simplificación regulatoria no implica desregulación ni una renuncia a los objetivos sociales, medioambientales o del Pacto Verde, sino una reducción de cargas administrativas para mejorar la competitividad y agilizar, entre otros, los permisos para renovables, materias primas, vivienda y proyectos industriales.

En nuestra publicación previa sobre la propuesta de la Comisión Europea para acelerar los procedimientos de infracción, contamos que Bruselas quiere acortar plazos, limitar las prórrogas y reforzar el efecto disuasorio de las multas a los Estados miembros que no trasladen a tiempo las directivas comunitarias. También explicamos que el objetivo es reducir el volumen de expedientes acumulados —especialmente los que llevan más de cinco años abiertos— mediante más automatización y criterios sancionadores más estrictos, en línea con la agenda de simplificación regulatoria.

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