España registra su peor productividad por trabajador en tres años y queda por debajo de la media de la UE

España registra su peor productividad por trabajador en tres años y queda por debajo de la media de la UE
Productividad baja en España

El cierre de 2025 confirma un deterioro de la productividad por trabajador en la economía española, que vuelve a situarse por debajo de los niveles previos a la pandemia. El retroceso coincide con un fuerte aumento del empleo, pero también con una reducción de las horas efectivamente trabajadas, un factor que limita las ganancias de eficiencia.

Destacados

  • España cierra 2025 con un índice de productividad por trabajador de 97,6, su peor dato en tres años y por debajo de la media de la UE.
  • En 2025, se crean más de 500.000 empleos, pero la jornada media baja a 32,6 horas y la productividad no crece proporcionalmente.
  • El intento de reducir la jornada máxima legal a 37,5 horas queda bloqueado en el Parlamento por la oposición de Vox, PP y Junts y no figura en el plan normativo de 2026.

Datos de Eurostat y caída de horas trabajadas

Según los datos actualizados recientemente por El Economista y Eurostat, España cierra 2025 con un índice de productividad por trabajador de 97,6, por debajo del 98,5 y el 98,6 de los dos años anteriores y también de la media europea fijada sobre la base de 2020 para los 27 países de la UE. El resultado deja al país en su peor posición relativa de los últimos tres años, lejos de economías como Irlanda, que llega a duplicar la media europea, o Bélgica, que supera el nivel de 130, y también por detrás de Francia e Italia.

La evolución se produce en un ejercicio en el que se crean más de medio millón de puestos de trabajo, un patrón que distintos análisis describen como crecimiento extensivo, con más ocupados repartiendo un volumen de actividad que no genera un avance equivalente en productividad. En el último trimestre de 2025, la jornada media por trabajador se sitúa en 32,6 horas, aunque asciende a 36,1 horas entre quienes sí trabajaron esa semana, mientras más de dos millones de empleados no acudieron a su puesto y más de un millón de esas ausencias estuvieron vinculadas a accidentes, enfermedad o incapacidad temporal, según la EPA.

El Consejo de la Productividad señala en su informe sobre 2022-2025 que la productividad por ocupado crece menos que la productividad por hora trabajada por la disminución general de las horas de trabajo por empleado. El fenómeno no se limita a España y también aparece en otros países europeos, de acuerdo con análisis de agentes sociales, del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y de la OCDE, aunque en el mercado español tiene una incidencia más acusada por problemas de gestión y de identificación de enfermedades profesionales.

Al mismo tiempo, la ampliación de permisos laborales, como el de nacimiento, y la reducción de la jornada media pactada en convenios también contribuyen a rebajar las horas trabajadas por ocupado. El Ministerio de Trabajo impulsa además una reforma para reducir la jornada máxima legal de 40 a 37,5 horas, pero la iniciativa queda bloqueada en su tramitación parlamentaria tras una enmienda a la totalidad de Vox, PP y Junts, y no figura en el plan normativo de 2026 por falta de apoyos suficientes.

En una información anterior sobre el impacto del absentismo y la conflictividad laboral en la competitividad, recogimos la advertencia de Confebask de que estos factores pueden condicionar la atracción de inversión y el futuro de parte del tejido industrial. También señalamos que la patronal vincula las mejoras salariales y la negociación colectiva a avances en productividad, flexibilidad y otros elementos de competitividad, y no sólo a salarios o jornada.

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