España prevé una desaceleración de la inversión, según AIReF
La inversión interna en España, uno de los componentes clave del PIB, pierde impulso y apunta a un deterioro adicional en el corto y medio plazo. Las previsiones anticipan una moderación tanto en bienes de equipo como en construcción y propiedad intelectual, en un contexto marcado por la inestabilidad geopolítica y una menor tracción de la actividad económica.
Destacados
- AIReF prevé que el crecimiento económico de España se sitúe en 2,2% en 2026, con una desaceleración hasta 1,7% en 2030.
- La moderación de la inversión y el agotamiento del efecto de los fondos europeos tras 2026 limitarán el impulso económico español.
- La demanda interna seguirá impulsando el crecimiento, pero perderá fuerza debido a la ralentización del empleo y los salarios reales.
Impacto macroeconómico y perspectivas para España
La moderación de la inversión se enmarca en una previsión de crecimiento del 2,2% para la economía española en 2026. Aunque esa estimación coincide con la del Gobierno, AIReF sostiene que los supuestos que la sustentan son distintos y reprocha al Ejecutivo no haber actualizado su cuadro macroeconómico con el impacto de la guerra de Irán.La autoridad fiscal trabaja con un escenario de resolución temprana del conflicto en Irán, lo que limitaría el efecto sobre los precios energéticos y favorecería la apertura del estrecho de Ormuz. En ese análisis también pesa la menor dependencia energética de España, si bien el organismo sigue esperando un endurecimiento del acceso a la financiación y una evolución de las exportaciones condicionada por la política arancelaria de U.S. y por la evolución del conflicto en Oriente Medio hasta 2028.
De cara al final de la década, AIReF proyecta una desaceleración del crecimiento económico hasta el 1,7% en 2030. El organismo atribuye esa pérdida de impulso al agotamiento del efecto de los fondos europeos, cuyo despliegue concluye en 2026, y a la normalización de la demanda interna por una ralentización de los flujos migratorios.
La institución también advierte de la reducida aportación de la productividad al avance del PIB, pese a su mejora por hora trabajada desde la pandemia. En este escenario, la demanda interna sigue siendo el principal motor del crecimiento, aunque con menor intensidad por la desaceleración del empleo y de los salarios reales.
En nuestro artículo anterior sobre el papel de la inmigración en el crecimiento de España, explicamos cómo la entrada de población extranjera está elevando la población activa y sosteniendo una parte relevante del aumento reciente del PIB. También advertimos de que este impulso puede convertirse en una fuente de dependencia si no se acompaña de suficiente creación de empleo y mejoras de productividad que permitan mantener salarios y bienestar a medio plazo.
Últimas noticias sobre FBS
- Forex
- Crypto