El Ibex 35 evalúa una consolidación técnica mientras mejora el ánimo bursátil en Europa

El Ibex 35 evalúa una consolidación técnica mientras mejora el ánimo bursátil en Europa
Ibex 35 consolida terreno

Los futuros apuntan a otra apertura alcista en las bolsas europeas en un mercado que combina menor tensión geopolítica entre U.S. y China con renovado apetito por la tecnología. Ese entorno sostiene al Ibex 35, aunque el repunte de la inflación mayorista en U.S. mantiene la presión sobre el escenario de tipos y sobre la lectura técnica del índice español.

Destacados

  • El Ibex 35 consolida alrededor de los 18.573 puntos tras alcanzar máximos anuales, mientras el mercado evalúa si la pausa es correctiva o de continuidad alcista.
  • El Kospi surcoreano sube más de 86% en 2024 impulsado por tecnológicas como Daewon y Samsung, pero experimenta correcciones bruscas como la caída del 3,7% y la pérdida de 300.000 millones de dólares en una sesión.
  • Alphabet prepara una emisión de bonos en yenes con compromisos superiores a 60.000 millones de dólares, evidenciando el creciente interés en diversificación de financiación para el sector tecnológico.

Escenario técnico del Ibex y señales macro

Según ElEconomista.es, el selectivo español se mueve entre dos hipótesis técnicas mientras el mercado asimila una mejora del tono internacional y el impacto de unos costes de producción más elevados en U.S. La ausencia de desacuerdos visibles en la cumbre entre U.S. y China reduce ruido geopolítico, pero la aceleración de los precios al por mayor en la primera economía del mundo reabre dudas sobre la capacidad de las empresas para trasladar esos costes al consumidor.

Chris Low, analista de FHN Financial, señala que las compañías todavía no repercuten esos mayores costes de forma generalizada, aunque advierte de que esa presión puede trasladarse a los precios más adelante. En ese contexto, el Ibex 35 consolida desde la zona de máximos del año, en 18.573 puntos, y deja al mercado pendiente de si la pausa responde a una figura de continuidad o a una estructura más correctiva.

La hipótesis más constructiva plantea una consolidación dentro de un triángulo, una formación que suele anticipar continuidad alcista cuando aparece tras una tendencia previa fuerte. Bajo esa lectura, el índice simplemente gana tiempo antes de intentar un nuevo ataque a 18.573 puntos y, si supera esa resistencia, podría entrar de nuevo en subida libre absoluta, según explica Joan Cabrero, asesor técnico de Ecotrader.

La alternativa menos favorable pasa por interpretar el movimiento como una plana irregular dentro de la teoría de Elliott. Ese escenario dibuja un amplio lateral entre 18.570 puntos y la zona de mínimos del año, situada entre 16.000 y 16.250 puntos, un rango de soporte cuya pérdida debilitaría la idea de una simple consolidación previa a nuevas alzas de medio plazo.

Tecnología, Asia y deuda corporativa marcan el pulso

Mientras el índice español duda, la bolsa surcoreana vive un episodio de fuerte euforia inversora. El Kospi acumula un avance superior al 86% en el año, impulsado por grandes tecnológicas y por valores como Daewon o Samsung, con subidas del 300%, en un mercado que ya supera los 4,6 billones de dólares de valoración y registra volúmenes históricos.

El empuje del inversor minorista alimenta una dinámica de FOMO que se extiende con aperturas récord de cuentas de corretaje, incluidas cuentas para menores, y con una volatilidad por encima de otros mercados occidentales. Esa intensidad también eleva el riesgo de correcciones bruscas, como la caída del 3,7% del Kospi en una sola sesión el pasado martes, que borró más de 300.000 millones de dólares en capitalización.

En renta fija, la relajación del mercado de deuda se apoya en la evolución de las conversaciones entre China y U.S. y en la falta de una escalada bélica en el estrecho de Ormuz. A la vez, el foco se desplaza hacia los bonos corporativos, donde el interés por financiar el crecimiento vinculado a la inteligencia artificial favorece nuevas emisiones de Alphabet más allá del mercado en dólares y euros.

La compañía mantiene reuniones esta semana en Tokio con inversores institucionales para preparar una colocación en yenes japoneses. Según Bloomberg, ya se habrían comprometido más de 60.000 millones de dólares en inversiones en divisa nipona, en una señal de que otras tecnológicas también buscan diversificar sus fuentes de financiación.

En nuestra publicación anterior analizamos el retroceso de las bolsas europeas y de Wall Street tras el repunte inesperado de la inflación en EE. UU., que reforzó la expectativa de tipos altos durante más tiempo. También explicamos cómo la subida del petróleo por las tensiones con Irán añadía presión inflacionista y complicaba el tono del mercado, llevando al Ibex 35 a perder niveles clave y a mirar de nuevo a soportes en la zona de 16.000–16.250 puntos.

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