Fedea propone ligar cotizaciones a la rotación para reducir la precariedad laboral en España

Fedea propone ligar cotizaciones a la rotación para reducir la precariedad laboral en España
Fedea contra la precariedad

La elevada rotación laboral sigue situando a España como el mercado de trabajo más inestable de la Unión Europea pese al avance de la contratación indefinida. En este contexto, Fedea plantea un sistema de bonus malus que penalice a las empresas con más salidas de trabajadores y premie a las que logren mayor estabilidad.

Destacados

  • España registra una rotación laboral del 4,8% en el primer trimestre de 2024, duplicando la media de la UE del 2,2%, según Eurostat.
  • Fedea propone vincular las cotizaciones sociales empresariales a la rotación de plantilla, sustituyendo el endurecimiento del despido y las indemnizaciones como método para reducir la precariedad.
  • El sistema bonus malus sugerido por Fedea tendría impacto sectorial equilibrado y efecto fiscal neutro, incentivando menor rotación y penalizando a empresas con más ceses.

Propuesta para ajustar cotizaciones según la rotación

Como informó elEconomista.es, los últimos datos de Eurostat publicados el pasado viernes sitúan a España como el país europeo con más trabajadores que abandonan su empleo en los últimos tres meses, con 1,1 millones de personas, el 4,8% de los ocupados, frente al 2,2% de media de la UE.

Ese porcentaje baja casi un punto respecto al 5,7% del mismo periodo de 2019, pero sigue mostrando que la reforma laboral no corrige por sí sola la volatilidad del empleo. Fedea sostiene que parte de esa inestabilidad se traslada desde los contratos temporales hacia los indefinidos y propone obligar a las empresas a asumir el coste social de una rotación excesiva.

La alternativa del centro de estudios pasa por vincular las cotizaciones sociales empresariales a indicadores de rotación a nivel de empresa, en lugar de endurecer el despido o elevar las indemnizaciones, como defiende la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. El esquema toma como referencia, con diferencias, el modelo de experience rating aplicado en U.S. desde 1935, donde los impuestos sobre nóminas incorporan recargos a empresas que generan más coste en el seguro de desempleo.

Según explica Marcel Jansen, investigador de Fedea, un sistema centrado solo en encarecer el despido dejaría fuera buena parte del problema, como la finalización de temporales, los ceses durante el periodo de prueba o el paso a la inactividad de los fijos discontinuos. A su juicio, esa vía tampoco frenaría el traslado de la precariedad a los nuevos contratos indefinidos y podría incluso impulsar un mayor uso de los fijos discontinuos.

Impacto sectorial y encaje en el mercado laboral español

Fedea plantea que el diseño del bonus malus tenga en cuenta las diferencias entre sectores para evitar efectos indeseados, como que las empresas discriminen a colectivos con mayor riesgo de salida. El objetivo es que la Seguridad Social analice la rotación incorporando tanto la recaudación como el gasto en protección social derivado de despidos, fin de contratos temporales, bajas por no superar el periodo de prueba y pases a la inactividad de fijos discontinuos.

Jansen reconoce la complejidad técnica del sistema, pero considera que las capacidades informáticas actuales permiten aplicarlo con un efecto fiscal neutro. En ese diseño, los recargos a compañías con peor comportamiento compensarían los incentivos a las empresas con menor rotación, lo que, en su opinión, podría facilitar una mejor acogida empresarial que una reforma basada en un mayor coste del despido.

El economista también recuerda que España ya cuenta con un antecedente parcial de bonus malus, la obligación de compensar al Tesoro por el coste en prestaciones cuando empresas con beneficios ejecutan despidos colectivos que afectan a mayores de 50 años. Aunque esa fórmula no evita por completo esos ajustes, sí influye en cómo las compañías diseñan sus reestructuraciones, lo que refuerza la tesis de Fedea de que el Gobierno debería estudiar un mecanismo adaptado a la heterogeneidad del mercado laboral español.

En nuestra publicación ya analizamos los nuevos umbrales de 2025 que permiten a un trabajador extinguir su contrato por impagos o retrasos reiterados del salario. Explicamos que esta vía da derecho a una indemnización equivalente al despido improcedente y mantiene el acceso a la prestación por desempleo, reforzando la protección ante incumplimientos empresariales.

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