El Nikkei 225 cede un 2,4% al agravarse la caída de los valores vinculados a la IA y romperse el soporte de la cuña

El Nikkei 225 cede un 2,4% al agravarse la caída de los valores vinculados a la IA y romperse el soporte de la cuña
El Nikkei se debilita al caer los valores vinculados a la IA y romperse el soporte de la cuña ascendente

El Nikkei 225 cerró un 2,4% por debajo de los 48.626 puntos, lo que supone su mayor caída en un solo día en semanas y amplía su retroceso desde el máximo alcanzado a principios de noviembre por encima de los 53.000 puntos. La caída se produce en un momento en que el índice rompe decisivamente por debajo de su cuña ascendente, una estructura que había sustentado la mayor subida multimensual de Japón desde 2023.

Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.

Lo más destacado

- El Nikkei cae un 2,4% al romperse la cuña ascendente por primera vez desde abril.

- SoftBank, Advantest y Tokyo Electron caen entre un 7 % y un 12 % al acelerarse el retroceso de la IA.

- El nuevo estímulo japonés de 21,3 billones de yenes suscita nuevas preocupaciones fiscales.

El último retroceso refleja lo estrechamente ligado que sigue estando el panorama de la renta variable japonesa al sentimiento tecnológico estadounidense, ya que las nuevas ventas de Wall Street dictan la dirección de los mercados mundiales.

La caída de las tecnológicas afecta a Japón, mientras los temores a la inteligencia artificial se extienden por los mercados mundiales.

La presión vendedora en el sector tecnológico estadounidense se extendió a Japón con toda su fuerza, impulsada por la creciente preocupación de que la rápida expansión de las valoraciones vinculadas a la IA haya entrado en una fase correctiva. Los valores de mayor crecimiento del Nikkei fueron los primeros en absorber el golpe.

SoftBank Group, Advantest, Kioxia Holdings, Fujikura y Tokyo Electron se hundieron entre un 7% y un 12%, borrando gran parte de sus ganancias de noviembre en una sola sesión. Estas empresas han sido fundamentales para el avance del Nikkei en 2024 y 2025, beneficiándose de la demanda mundial de infraestructuras de IA y del aumento del gasto de capital en semiconductores.

La caída sincronizada con el Nasdaq refuerza lo estrechamente ligado que ha estado el ciclo alcista japonés al apetito por el riesgo estadounidense. Cuando el comercio de IA de Wall Street pierde impulso, el Nikkei rara vez escapa al contagio. El movimiento del jueves subraya esa dinámica, con la sesión de Tokio reflejando esencialmente el tono establecido durante la noche en los EE.UU..

Más allá de las pérdidas, los operadores institucionales observaron un cambio de posición. Los flujos de futuros mostraron una cobertura defensiva constante, mientras que los mercados de opciones registraron una elevada demanda de protección a la baja. Los indicadores de volatilidad, que habían permanecido moderados durante la subida del Nikkei, repuntaron bruscamente a medida que los inversores recalibraban su exposición a sectores de beta elevado.

Japón presenta un nuevo paquete de estímulo que plantea interrogantes fiscales

El gabinete japonés aprobó a principios de esta semana un paquete de estímulo de 21,3 billones de yenes, el mayor desde la época de la pandemia. Aunque se enmarcó como una medida para apoyar la demanda interna, el anuncio desencadenó un nuevo debate sobre la estabilidad fiscal a largo plazo de Japón.

Los inversores reaccionaron con cautela. El plan de gasto aumenta la presión sobre los rendimientos a largo plazo y plantea nuevos interrogantes sobre cómo planea el gobierno equilibrar los riesgos de inflación, el gasto deficitario y la estabilidad del yen. En un momento en el que los mercados mundiales han pasado al modo de aversión al riesgo, la magnitud del paquete de medidas ha aumentado la inquietud en lugar de mitigarla.

A nivel macroeconómico, Japón registró un máximo de tres meses en la inflación subyacente y unos datos de exportación mejores de lo esperado. Estas cifras presentan un telón de fondo mixto: unas exportaciones más fuertes apoyan los beneficios de las mayores empresas japonesas, pero el aumento de la inflación reduce la probabilidad de un apoyo monetario adicional por parte del Banco de Japón. La combinación crea un entorno difícil para la renta variable que navega por un retroceso estructural.

El panorama técnico apunta a una corrección más profunda

Técnicamente, el Nikkei ha entrado en una zona decisiva del gráfico. El índice descansa ahora directamente sobre la línea de tendencia alcista que ha sostenido su avance desde abril. Esta línea de tendencia converge con la EMA de 20 semanas, formando una de las zonas de soporte más importantes del año.

Dinámica de precios del índice Nikkei 225 (Fuente: TradingView)

Un cierre diario o semanal por debajo de la región de 48.300-48.000 cambiaría la estructura hacia una corrección más profunda, exponiendo la bolsa de 46.500-46.000 donde se asienta la EMA de 100 días. Ese nivel también se corresponde con una zona de demanda menor formada durante la consolidación de septiembre. El RSI ha caído hasta 45, lo que indica un enfriamiento del impulso, pero deja margen para más caídas antes de llegar a la zona de sobreventa. Las EMA de 20 y 50 días se han convertido en una resistencia activa por primera vez desde finales de agosto, lo que confirma la pérdida de fuerza de la tendencia alcista. Es necesaria una recuperación por encima de 49.700 para restablecer cualquier atisbo de impulso alcista.

Perspectivas

El Nikkei 225 entra en un tramo crítico, ya que el sentimiento tecnológico mundial se debilita y la expansión fiscal de Japón suscita nuevos interrogantes políticos. La ruptura de la cuña ascendente marca un claro cambio estructural, y el retroceso de los pesos pesados vinculados a la IA confirma que los inversores están reduciendo su exposición en lugar de comprar caídas.

Es probable que sea necesaria una estabilización de los mercados tecnológicos estadounidenses y una comunicación más firme del Banco de Japón antes de que se produzca una recuperación significativa. Hasta que el precio recupere la EMA de 20 días con convicción, el riesgo a la baja hacia 46.500 se mantiene en el punto de mira.

En análisis anteriores, destacamos la confianza del Nikkei en su línea de tendencia ascendente y en el liderazgo de los semiconductores. El último desplome confirma esas preocupaciones, mostrando lo rápido que puede invertirse el sentimiento una vez que se enfría el comercio de IA y cede el soporte de la cuña.

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