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Pero guardamos todo 🙂.
La última venta masiva de Bitcoin ha intensificado los temores de una caída prolongada, con los precios cayendo a alrededor de 60.000 dólares en medio de una fuerte volatilidad y erosionando la confianza de los inversores.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
El movimiento amplía una fuerte caída desde el pico de octubre y ha borrado unos 1,2 billones de dólares en valor total del mercado de criptomonedas, según datos del mercado.
Sólo en la última semana, Bitcoin ha caído más de un 30%, lo que ha llevado a algunos analistas a describir las condiciones del mercado como una fase de "capitulación total". La escala y la velocidad de la caída han reavivado las comparaciones con los mercados bajistas del pasado, cuando las caídas prolongadas remodelaron las estrategias de negociación y el comportamiento de los inversores durante meses.
Los datos en cadena sugieren que los grandes tenedores han desempeñado un papel central en la última caída. Las carteras clasificadas como "ballenas" y "tiburones", que poseen entre 10 y 10.000 BTC, controlan ahora el 68,04% de la oferta circulante de Bitcoin, un mínimo de nueve meses.
Según Santiment, estas entidades vendieron 81.068 BTC en los últimos ocho días, añadiendo una oferta significativa durante un periodo de escasa liquidez.
El criptoanalista conocido como Sherlock ha comparado el ciclo actual con los mercados bajistas anteriores, señalando que Bitcoin experimentó caídas de pico a valle de aproximadamente el 93% en 2011, el 86% en 2015, el 84% en 2018 y el 77% en 2022. Si el patrón de caídas gradualmente más pequeñas continúa, Sherlock proyecta una caída potencial del 70% en este ciclo, lo que implica un posible mínimo cerca de los 38.000 dólares.
No todos los participantes en el mercado comparten las proyecciones más bajistas. Los críticos en las redes sociales sostienen que la creciente participación institucional podría limitar las pérdidas a una corrección del 55%-60%, más suave que en ciclos anteriores.
Señalan el crecimiento de los productos de inversión regulados y una mayor liquidez como fuerzas estabilizadoras. Sherlock rebate que la reflexividad del mercado puede amplificar los movimientos en ambas direcciones, y advierte a los operadores de que no intenten cronometrar un mínimo preciso. Con Bitcoin cotizando ahora cerca de niveles vistos por última vez en octubre de 2024, los analistas dicen que la siguiente fase dependerá de si la presión de venta disminuye o se acelera aún más.
La trayectoria del precio de Bitcoin influye en el apetito por el riesgo de todo el mercado de criptomonedas. Una caída más profunda podría obligar a los operadores a reevaluar el apalancamiento, los horizontes temporales y la asignación de capital, mientras que los inversores a largo plazo podrían sopesar si los precios más bajos presentan oportunidades de acumulación o señalan una debilidad estructural.
El resultado de esta corrección probablemente determinará las estrategias de cartera, las condiciones de liquidez y la confianza en los activos digitales en los próximos meses.
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