El tuit fue eliminado por el autor.
Pero guardamos todo 🙂.
Un tribunal federal de Manhattan ha puesto fin a una demanda colectiva contra Uniswap Labs y su fundador Hayden Adams. Los demandantes argumentaban que la plataforma debía ser considerada responsable de los tokens fraudulentos y de los esquemas de pump-and-dump comercializados a través del protocolo.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
La juez Katherine Polk Failla desestimó el caso sin perjuicio, impidiendo que se vuelva a presentar, informó Cointelegraph.
El fallo afirma que los demandantes no lograron probar que Uniswap "conocía el fraude y proporcionó ayuda sustancial en su comisión". El tribunal subrayó que "crear simplemente un entorno en el que pueda producirse el fraude no equivale a facilitar activamente ese fraude."
Adams calificó la decisión de "resultado bueno y sensato", y añadió: "Si escribes código de contrato inteligente de código abierto y ese código es utilizado por estafadores, los estafadores son los responsables, no los desarrolladores de código abierto."
El tribunal también señaló: "Tal argumento falla por las mismas razones por las que un banco no ayuda sustancialmente a un blanqueador de dinero... simplemente proporcionar una plataforma en la que se produce el fraude no es lo mismo que ayudar sustancialmente a ese fraude."
El caso duró casi cuatro años. Tras la sentencia, UNI subió de 3,75 a 4,03 dólares.
La subida refleja la menor inseguridad jurídica en torno a uno de los mayores protocolos DeFi. Se ha eliminado efectivamente la amenaza de un precedente negativo que podría haber afectado a las plataformas de comercio descentralizadas.
El tribunal trazó una línea clara: la responsabilidad recae en los creadores y promotores de tokens fraudulentos, no en los desarrolladores del protocolo abierto. Este enfoque puede servir como punto de referencia en otros casos relacionados con los límites de la responsabilidad de los proyectos de infraestructuras.
Al mismo tiempo, el mercado de criptomonedas se está moviendo gradualmente hacia un entorno jurídico más formalizado. En la Unión Europea, está entrando en vigor el reglamento MiCA, que introduce requisitos unificados para los emisores de tokens y los proveedores de cripto servicios, incluidas normas de divulgación y reglas de reserva de stablecoin.
En Estados Unidos, los legisladores siguen debatiendo la estructura del mercado de activos digitales y la regulación de las stablecoin. En este contexto, la sentencia Uniswap refuerza un principio básico: código e infraestructura no son intrínsecamente iguales a fraude.
La seguridad jurídica está aumentando, pero los requisitos de cumplimiento y transparencia son cada vez más estrictos, especialmente para los proyectos que trabajan con inversores minoristas. Los reguladores exigen cada vez más información clara sobre los riesgos, las estructuras de los tokens y los mecanismos de promoción, lo que reduce el espacio para las prácticas en zonas grises.
Lea también: El fundador de Uniswap advierte de anuncios falsos después de que un usuario pierda toda su cartera de criptomonedas.