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Pero guardamos todo 🙂.
Michael Saylor está impulsando un nuevo marco para Bitcoin que rechaza la idea de que BTC necesite un staking al estilo de Ethereum o rendimientos a nivel de protocolo. En su lugar, el modelo trata a Bitcoin como capital digital y sostiene que los ingresos, el dinero estable y los rendimientos estructurados deben construirse por encima de él a través de mercados de crédito, no mediante cambios en el propio Bitcoin.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
El marco describe a Bitcoin como la capa base del valor digital: escaso, global, líquido, programable, divisible y auditable. Se presenta no solo como un token de pago, sino como una forma de capital digital de alta energía que puede sustentar un sistema financiero más amplio.
La estructura de Saylor tiene cinco capas. Bitcoin se sitúa en la base como capital digital. Por encima se encuentran el crédito digital, el dinero digital, el rendimiento digital y el capital social digital. El punto clave es que Bitcoin permanece inalterado. No hay staking, ni inflación, ni nuevos tokens, ni rediseño del protocolo.
Esa distinción es fundamental para el argumento. El marco sostiene que la volatilidad de Bitcoin no es un defecto, sino la materia prima a partir de la cual se pueden construir diferentes productos financieros. Algunos inversores pueden querer exposición directa a BTC. Otros pueden querer ingresos, valor estable, colateral, apalancamiento o utilidad de pago. La respuesta, según el modelo, no es alterar Bitcoin, sino crear productos a su alrededor.
El crédito digital es la primera capa importante sobre Bitcoin. En el marco, los instrumentos de estilo STRC se describen como productos de ingresos respaldados por Bitcoin diseñados para amortiguar la volatilidad y generar rendimiento. BTC proporciona la base de capital a largo plazo, mientras que el capital social digital absorbe la mayor parte del riesgo residual.
El dinero digital combina entonces el crédito respaldado por Bitcoin con equivalentes de efectivo fiat, como letras del Tesoro, fondos del mercado monetario, repos o reservas bancarias. El objetivo es un instrumento digital de valor estable y liquidez diaria que pueda pagar un rendimiento significativo manteniendo el vínculo con una unidad de cuenta fiat.
El marco ofrece un ejemplo posible: el crédito digital respaldado por Bitcoin con un rendimiento de entre el 10% y el 12%, combinado con reservas de liquidez y equivalentes de efectivo, podría sustentar un producto de dinero digital con un objetivo de rendimiento de aproximadamente el 6% al 8%. No obstante, subraya que el valor estable no es lo mismo que libre de riesgo. La exposición crediticia, las reservas de liquidez, la duración, los mecanismos de reembolso y la transparencia siguen siendo importantes.
La importancia de la propuesta radica en su intento de hacer que Bitcoin sea útil para más de un tipo de inversor. El BTC puro puede ser adecuado para los holders a largo plazo, pero no para los jubilados, bancos, corporaciones o empresas de pagos que necesitan estabilidad y una contabilidad predecible.
Al vincular el dinero digital al fiat, el marco acepta que los salarios, impuestos, facturas y libros corporativos se siguen denominando en dólares, euros y otras divisas. Bitcoin suministra la base de capital, mientras que el fiat proporciona la unidad de cuenta.
Esto hace que la propuesta se parezca menos a las finanzas descentralizadas y más a las finanzas estructuradas tradicionales reconstruidas en torno a Bitcoin. Su éxito dependerá de si los inversores confían en el colateral, la liquidez, la transparencia y los controles de riesgo que respaldan los productos.
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