Pérdida de puestos de trabajo: ¿Puede la IA arrebatarnos nuestro futuro?

Pérdida de puestos de trabajo: ¿Puede la IA arrebatarnos nuestro futuro?
¿Nos quitará o no el trabajo la IA?

La inteligencia artificial podría dejar a mucha gente sin trabajo, al menos eso es lo que piensa la propia gente. Pero si echamos la vista atrás, todas las revoluciones tecnológicas asustaron al principio, sólo para cambiar el mundo a mejor.

Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.

Alrededor del 71% de los estadounidenses están convencidos de que la inteligencia artificial privará a muchas personas de su puesto de trabajo. Así lo demuestran los resultados de una encuesta conjunta de Reuters e Ipsos. Lo que les llevó a estos pensamientos fue el rápido desarrollo de la tecnología. Antes de 2022, la IA era poco más que un experimento. Sólo con el lanzamiento de ChatGPT, creado por OpenAI, comenzó realmente una nueva carrera tecnológica.

Pero no sólo los estadounidenses están preocupados por el rápido crecimiento de la inteligencia artificial. En Europa y Asia también se están lanzando advertencias sobre los riesgos de despidos masivos y la reestructuración de los mercados laborales tradicionales. Las autoridades de Corea del Sur, Japón y los países de la UE ya están debatiendo nuevas normativas para las redes neuronales, mientras que la ONU ha planteado la cuestión de las posibles consecuencias de la adopción de la IA para millones de trabajadores en todo el mundo. Pero, ¿debemos temer realmente al progreso?

Lecciones de la historia

La aparición de nuevas tecnologías ha asustado muchas veces a la humanidad. Por ejemplo, cuando Henry Ford introdujo la cadena de montaje a principios del siglo XX, la sociedad entró en pánico: los trabajadores temían que la mecanización masiva convirtiera su trabajo en obsoleto. Pero la realidad fue otra: la productividad se disparó, los coches se abarataron y aumentó la demanda de trabajadores cualificados. En lugar de eliminar puestos de trabajo, la cadena de montaje creó nuevas profesiones y dio un fuerte impulso al desarrollo de toda una industria.

Temores similares acompañaron a las revoluciones tecnológicas posteriores. La mecanización de las fábricas, la llegada de los ordenadores y la ofimática se percibieron como amenazas al orden establecido. Sin embargo, en cada caso, el mercado laboral no desapareció, sino que se transformó. Algunas profesiones desaparecieron, pero surgieron otras nuevas, más demandadas y mejor pagadas.

Profesiones transformadas por la IA

Hasta ahora, la inteligencia artificial no ha provocado un desempleo masivo, pero ya ha empezado a remodelar muchas profesiones. Los cambios han afectado sobre todo a aquellas especialidades en las que las tareas pueden automatizarse fácilmente: cajeros, oficinistas, operadores de centros de llamadas, periodistas e incluso programadores junior. Al mismo tiempo, el trabajo físico -como el de fontaneros, enfermeros u obreros de la construcción- permanece por ahora fuera de la zona de peligro.

Según las previsiones del Foro Económico Mundial, para 2030 la introducción de la IA podría crear 170 millones de nuevos puestos de trabajo, al tiempo que eliminaría unos 92 millones, sobre todo en sectores rutinarios y semiautomatizados.

Goldman Sachs, sin embargo, afirma que es probable que el crecimiento del desempleo debido a la IA sea moderado y temporal, en torno al 0,5%, siempre que las empresas sean capaces de preparar a los empleados para los cambios.

Paralelismos con las criptomonedas y el trading

El trading en los mercados financieros es un buen ejemplo de cómo la inteligencia artificial refuerza las posiciones de las personas en lugar de sustituirlas. Ya hoy, los algoritmos ayudan a los operadores a analizar conjuntos de datos masivos, identificar patrones y reducir riesgos. En el sector de las criptomonedas, esto es especialmente evidente: La IA se está implantando en los bots de negociación, la gestión de la liquidez y la automatización de procesos en DeFi.

Si trazamos una analogía, la inteligencia artificial afecta hoy al mercado laboral de forma muy parecida a como las criptodivisas transformaron el mundo de las finanzas hace diez años. Por aquel entonces, la aparición de Bitcoin y blockchain también asustó a inversores y banqueros: parecía como si la nueva tecnología fuera a destruir los sistemas establecidos. Pero en lugar de eso, las criptomonedas crearon miles de puestos de trabajo, desde analistas y desarrolladores hasta operadores y expertos en ciberseguridad.

Lo que nos depara el futuro

La historia demuestra que todas las revoluciones tecnológicas se vieron al principio como una amenaza, pero al final acabaron siendo positivas. La inteligencia artificial puede, en efecto, sustituir tareas rutinarias y transformar muchas profesiones, pero su papel a largo plazo consiste más en crear nuevas industrias y formas de empleo que en destruirlas. Al igual que con las criptomonedas, el miedo inicial puede dar paso a nuevas oportunidades y profesiones que aún no podemos imaginar.

La cuestión clave no es si "la IA se llevará puestos de trabajo", sino hasta qué punto la sociedad y las empresas pueden adaptarse al cambio. Si las empresas invierten en reciclar a sus empleados y los gobiernos crean reglas y normas justas para aplicar las tecnologías, la inteligencia artificial no será una amenaza, sino una herramienta para el crecimiento económico sostenible. En última instancia, son las personas las que determinan cómo será el futuro de la tecnología.

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