Cercle d'Economia alerta de un crecimiento de bajo coste y reclama más integración europea

Cercle d'Economia alerta de un crecimiento de bajo coste y reclama más integración europea
Alerta por bajo crecimiento

En vísperas de su reunión anual, el Cercle d'Economia sitúa en el centro del debate el riesgo de que Cataluña y España sostengan su avance económico con baja productividad, salarios estancados y escaso peso tecnológico. La entidad también defiende un mayor impulso a la autonomía estratégica europea y al mercado único para que la nueva política industrial genere más valor local y empleo de calidad.

Destacados

  • El Cercle d'Economia advierte que el sector tecnológico en España representa solo el 30% de su peso en Europa y señala baja productividad laboral como freno al crecimiento sostenible.
  • La organización urge a consolidar el mercado único europeo, eliminar barreras en telecomunicaciones y energía, y desarrollar campeones industriales para fortalecer la competitividad del bloque.
  • Resalta la oportunidad para Cataluña y España de beneficiarse del crecimiento del sector defensa frente a la automoción, alineándose con el objetivo europeo de elevar la industria del 14% al 20% del PIB para 2035.

Diagnóstico económico y retos de competitividad

Según El Economista, y la nota de opinión del Cercle d'Economia, difundida antes de su encuentro anual, la organización destaca la posición geoestratégica de España y sus fortalezas en soberanía energética, telecomunicaciones y sectores como el farmacéutico o la automoción, aunque advierte de carencias estructurales que limitan su potencial.

La entidad, presidida por Teresa García-Milà, señala que el sector tecnológico en España apenas representa el 30% de su peso en Europa y advierte de un nivel de productividad insuficiente, que empuja a competir a través de costes laborales. A su juicio, productividad, innovación y dimensión empresarial son debilidades conectadas entre sí que pueden frenar la capacidad de España para aprovechar plenamente la nueva política industrial europea.

El Cercle añade que la captación de inversiones no debe convertirse en un fin en sí mismo, sino medirse por el valor que deja en el territorio y por la calidad del empleo que genera. En caso contrario, alerta de que España y Europa corren el riesgo de quedarse en los segmentos menos sofisticados de la producción, mientras la tecnología y las decisiones estratégicas permanecen fuera del continente.

En su análisis, la entidad también vincula el modelo de crecimiento de los últimos 25 años al aumento de población y empleo con baja productividad y salarios estancados. Sostiene que la inmigración ha sido al mismo tiempo consecuencia y motor de ese esquema, con un impacto limitado sobre la renta per cápita y una aportación dudosa al refuerzo del estado del bienestar a largo plazo si no se alinea con objetivos de mayor productividad y mejores salarios.

Sobre vivienda, el Cercle advierte de que el aumento de población coincide con una crisis que golpea especialmente a la clase media. Por ello, pide una mayor implicación del sector privado junto a las administraciones, más suelo edificable y un marco regulatorio que aporte seguridad jurídica e incentivos suficientes para ampliar la oferta.

Impulso europeo y oportunidad industrial

La reflexión sobre España y Cataluña se enmarca en una visión más amplia sobre Europa, donde el Cercle aprecia avances hacia una mayor autonomía estratégica, aunque considera que la respuesta comunitaria sigue siendo lenta. La entidad sostiene que ha llegado el momento de pasar del diagnóstico a la acción en ámbitos clave para la competitividad del bloque.

Entre sus prioridades figura la consolidación definitiva del mercado único, con menos barreras en áreas como las telecomunicaciones y la energía, y el desarrollo de campeones europeos con mayor escala. En esa línea, respalda una Europa a dos velocidades, similar a la aplicada con el euro o el espacio Schengen, para evitar bloqueos en asuntos estratégicos como la defensa común, la energía y la unión del mercado de capitales.

En este contexto, el director general del Cercle, Miquel Nadal, subraya la oportunidad de que Cataluña y España aprovechen el crecimiento del sector de defensa dentro del proceso de reindustrialización europea. Ese potencial cobra más relevancia ante el horizonte complejo de la automoción y el objetivo de Bruselas de elevar el peso de la industria del 14% al 20% del PIB en 2035.

Las propuestas de CEOE Castilla y León para impulsar el medio rural centraron el debate en Mayorga, con la fiscalidad, la inversión y el empleo como palancas para frenar la despoblación en comarcas como Tierra de Campos. En nuestra publicación se destacó la petición de un IRPF reducido y bonificaciones para residentes y empresas, junto con colaboración público-privada para mejorar conectividad, vivienda y disponibilidad de suelo industrial.

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