Trabajo elimina de sus estadísticas el desglose de fijos discontinuos demandantes de empleo

Trabajo elimina de sus estadísticas el desglose de fijos discontinuos demandantes de empleo
Trabajo borra dato clave

La revisión de una tabla histórica del Ministerio de Trabajo suprime el único dato oficial que permitía identificar a los fijos discontinuos inscritos como demandantes de empleo fuera del paro registrado. El cambio afecta también a la comparativa de 2024 y reabre el debate sobre la transparencia estadística en un mercado laboral marcado por la reforma laboral.

Destacados

  • El Ministerio de Trabajo elimina en 2025 el desglose específico de fijos discontinuos de la tabla MLR-18, dificultando reconstruir cifras previas.
  • El cambio no afecta datos agregados pero reescribe la comparación interanual y carece de explicación metodológica oficial o respuesta ministerial.
  • En 2024, los fijos discontinuos demandantes de empleo alcanzan una media de 687.884, un 115% más que en 2021, mientras los perceptores de prestaciones son 127.276.

Cambio en la tabla oficial y alcance de la revisión

Como informó elEconomista.es, la tabla MLR-18 del Anuario de Estadísticas de Movimiento Laboral Registrado deja de mostrar en su actualización de 2025 la categoría específica de trabajadores fijos discontinuos dentro de las demandas de empleo pendientes no incluidas en el paro registrado. Esa serie se publicaba desde 2007 y constituía el único dato oficial desglosado sobre este colectivo dentro de las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

La tabla recogía a los demandantes de empleo que figuran en las oficinas públicas pero no computan como parados registrados, entre ellos los fijos discontinuos inactivos a la espera de ser llamados de nuevo por su empresa. En la nueva versión, esa categoría desaparece y se incorpora otra de "ocupados del régimen general y autónomos", mientras parte de los registros también se redistribuye en "otros ocupados", lo que impide reconstruir la cifra previa de fijos discontinuos.

La modificación no altera los totales agregados, pero sí reescribe la comparación interanual, incluido 2024, año en el que la publicación original todavía mostraba ese desglose. La documentación metodológica no explica el motivo del cambio y el ministerio no responde a preguntas sobre esta alteración.

Impacto sobre el debate laboral y la lectura de los datos

La eliminación del desglose tiene relevancia porque esa serie contradecía el argumento sostenido por Trabajo de que no disponía de una cifra exacta de fijos discontinuos apuntados al paro y de que el recuento dependía de las comunidades autónomas. El texto recuerda además que el propio departamento facilitó esos datos en una respuesta parlamentaria al PP en 2023, aunque después lo atribuyó a un error y prometió una cifra corregida que no llegó a publicar.

La base normativa procede de la orden de 11 de marzo de 1985 sobre medición del paro registrado, que define amplios grupos de demandantes excluidos y deja margen al Gobierno para desglosarlos. Sobre esa flexibilidad se apoyó en 2007 la creación de la tabla MLR-18, que separaba a los fijos discontinuos de otros ocupados con relación laboral y permitía una lectura más precisa que la ofrecida por los datos mensuales del SEPE.

Según la serie original, los fijos discontinuos demandantes de empleo alcanzan en 2024 una media de 687.884 personas, un 115% más que en 2021. El texto también señala que esa cifra convive con otra muy inferior, la de perceptores de prestaciones por desempleo durante la inactividad, que se sitúa en 127.276, una diferencia que varios expertos vinculan a limitaciones del propio registro y a la dificultad de saber en cada momento si el trabajador sigue inactivo o ya ha sido reactivado por la empresa.

En nuestra publicación anterior sobre la evolución de la productividad y el empleo en España tras la pandemia, analizamos el diagnóstico del Consejo Económico y Social de que desde 2021 crecen a la vez los ocupados y la productividad por hora. También señalamos que, pese a ese avance, el encarecimiento de la vivienda y el aumento del coste de la vida están frenando el traslado de la mejora macroeconómica a salarios reales y bienestar.

Este material puede contener opiniones de terceros, ninguno de los datos e información en esta página web constituye asesoramiento de inversión según nuestro Aviso Legal. Aunque nos adherimos a una estricta Integridad Editorial, esta publicación puede contener referencias a productos de nuestros socios.