Hogares europeos redirigen ahorro hacia activos financieros sin reactivar el consumo
La mejora del poder adquisitivo en Europa convive con una fuerte cautela de los hogares, que mantienen una tasa de ahorro elevada pese a la moderación de la inflación y al avance de los salarios. Ese ahorro empieza además a desplazarse desde depósitos y cuentas corrientes hacia fondos, acciones y bonos, en busca de más rentabilidad en un entorno de bajadas de tipos del BCE.
Destacados
- Las familias europeas mantienen una tasa de ahorro superior al nivel prepandemia, restringiendo la demanda interna y el crecimiento económico según ING Research.
- Los hogares europeos están reasignando ahorros desde cuentas y depósitos hacia fondos de inversión, acciones y bonos tras los recortes de tipos de interés del BCE.
- La preferencia por la liquidez persiste en Alemania y Países Bajos, mientras que España e Italia lideran la inversión en activos financieros, sin un repunte inmediato del consumo.
Cambio en la asignación del ahorro familiar
Según El Economista, citando a ING Research, la incertidumbre sobre el crecimiento económico, las tensiones geopolíticas y el impacto duradero del episodio inflacionario llevan a las familias europeas a reforzar su colchón financiero en lugar de elevar el gasto.El estudio señala que la tasa de ahorro sigue por encima de los niveles previos a la pandemia, un comportamiento que limita la fortaleza de la demanda interna y del crecimiento en Europa. Al mismo tiempo, detecta un giro en la forma de ahorrar, ya que los hogares empiezan a asumir algo más de riesgo para mejorar la rentabilidad de su patrimonio.
Tras años de fuerte concentración en cuentas corrientes y depósitos, los fondos de inversión, las acciones y los bonos ganan peso como alternativa a productos bancarios con menor remuneración tras el inicio de los recortes de tipos de interés por parte del BCE. Los economistas de ING Research añaden que también influye el recuerdo de la pérdida de poder adquisitivo sufrida por quienes mantuvieron el dinero inmovilizado durante el repunte de la inflación.
La velocidad del cambio varía entre países. ING destaca a España e Italia entre las economías con mayor proporción de activos financieros en el patrimonio de los hogares, mientras en Alemania y Países Bajos sigue predominando el ahorro bancario tradicional.
La cautela de las familias frena la demanda
Los economistas consideran que este desplazamiento del ahorro hacia otros vehículos de inversión puede elevar la rentabilidad del patrimonio familiar y favorecer una asignación más eficiente del capital, pero no anticipan un impulso inmediato del consumo porque el principal freno sigue siendo la confianza.Aunque la renta disponible mejora y la inflación tiende a estabilizarse, los consumidores siguen preocupados por la evolución del mercado laboral, el coste de la vivienda, la sostenibilidad de las finanzas públicas y el incierto contexto internacional. Esa combinación mantiene una actitud prudente ante el gasto.
ING Research subraya además la diferencia con la economía de U.S., donde el consumo de los hogares sigue dando un apoyo relativamente sólido a la actividad gracias a la fortaleza de la demanda de bienes y servicios. En Europa, por el contrario, el elevado nivel de ahorro sigue actuando como freno, por lo que el reto para la eurozona pasa por recuperar la confianza suficiente para que una parte relevante del ahorro acumulado vuelva al circuito del consumo.
En nuestra publicación anterior analizamos cómo evolucionó el balance financiero de las familias españolas en el primer trimestre de 2026, con un aumento de la riqueza neta y una reducción del endeudamiento relativo hasta mínimos históricos. También destacamos el mayor peso de fondos de inversión y acciones dentro de los activos de los hogares, en paralelo a una menor dependencia del efectivo y los depósitos, lo que apuntaba a un cambio gradual en la asignación del ahorro.
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