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Pero guardamos todo 🙂.
El proyecto Trove Markets, que prometía una revolución en el comercio de activos coleccionables, se encontró en el centro de un escándalo tras cambiar sus planes después de la ICO. Tras haber recaudado más de 11 millones de dólares, el equipo abandonó su modelo de lanzamiento original pero, en lugar de reembolsar el importe íntegro, anunció que retendría casi 9,4 millones de dólares para continuar con el desarrollo. Tras esto, el token se desplomó más de un 90% y los inversores empezaron a tachar el proyecto de estafa.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Trove Markets surgió como un intento de combinar las finanzas descentralizadas con activos coleccionables del mundo real. El equipo propuso construir una DEX perpetua en la que los usuarios pudieran realizar apuestas apalancadas no solo sobre criptomonedas, sino también sobre objetos físicos, desde cartas de Pokémon hasta skins de CS:GO. El proyecto se planteó como una forma de aportar liquidez a mercados tradicionalmente cerrados y de difícil acceso.
Un elemento clave de este ecosistema debía ser el token TROVE, cuyo lanzamiento estaba previsto en Hyperliquid, una plataforma muy conocida en el segmento de los derivados. Esta combinación de un concepto innovador y una sólida elección de infraestructura hizo de Trove Markets uno de los proyectos más comentados en el periodo previo a su ICO.
Durante la ICO, Trove Markets recaudó aproximadamente 11,4 millones de dólares, lo que no hizo sino aumentar el interés por el proyecto. Sin embargo, pocos días antes del lanzamiento del token, el equipo anunció inesperadamente un cambio de planes. En lugar de Hyperliquid, el proyecto decidió lanzarse en Solana, explicando el movimiento por la salida de uno de sus socios de liquidez, que supuestamente vendió alrededor de 500.000 dólares en tokens HYPE.
Para los inversores, esto se convirtió en un punto de inflexión. Muchos afirmaron que no estaban de acuerdo con un cambio de blockchain una vez concluida la recaudación de fondos y empezaron a exigir reembolsos completos. Según ellos, la decisión del equipo parecía un cambio de reglas unilateral después de que ya se hubiera recaudado el dinero.
Tras la ICO, Trove Markets declaró que sólo estaba dispuesta a devolver parte de los fondos a los usuarios. Según el equipo, era necesario retener casi 9,4 millones de dólares para continuar desarrollando la DEX perp en Solana, mientras que alrededor de 2,5 millones de dólares se destinarían a reembolsos.
El equipo hizo hincapié en que un reembolso completo significaría efectivamente el fin del proyecto, mientras que mantener la mayor parte del presupuesto era la única manera de "mantener Trove vivo como un producto real." Los inversores, sin embargo, afirman que habían solicitado un reembolso completo incluso antes del lanzamiento del token y no recibieron respuesta.
El proyecto está dirigido por un fundador seudónimo conocido como Unwise. Ha afirmado en repetidas ocasiones que Trove Markets "no va a ninguna parte" y que no está "cogiendo el dinero y huyendo". Estas garantías, sin embargo, no sirvieron de mucho para frenar la oleada de críticas.
Los investigadores de la cadena señalaron transacciones sospechosas, incluidas transferencias supuestamente vinculadas a casinos en línea. Dentro de la comunidad de criptomonedas, también surgieron especulaciones de que Unwise podría haber sido desanonimizado en un evento de la industria. Información adicional sugería que el proyecto podría estar relacionado con una empresa llamada PerpsCollectibles Ltd, registrada en las Islas Vírgenes Británicas.
A pesar de las críticas y la reacción de la comunidad, el token TROVE acabó lanzándose. La reacción fue inmediata: en los primeros minutos, el precio cayó más de un 90%. La valoración totalmente diluida cayó de unos 20 millones de dólares a menos de 600.000 dólares.
En las redes sociales, los inversores empezaron a compartir historias de pérdidas significativas. Algunos afirmaron que inversiones por valor de decenas de miles de dólares se redujeron a meros cientos tras el desplome. Con este telón de fondo, se generalizaron las acusaciones de tirón de alfombra.
El escándalo en torno a Trove Markets se extendió mucho más allá del propio proyecto. Los inversores hablan abiertamente de fraude y reclaman demandas colectivas. El bufete de abogados Burwick Law ya ha ofrecido a los usuarios afectados consultas sobre posibles vías de indemnización.
Otra ola de indignación se desencadenó por el papel de los criptoinfluenciadores que, al parecer, recibieron pagos de Trove Markets sin revelar públicamente este hecho. Esto socavó aún más la confianza en el proyecto e intensificó el sentimiento negativo en torno a él.
La historia de Trove Markets se ha convertido en un claro ejemplo de cómo una idea innovadora puede derrumbarse debido a decisiones de gestión. Un repentino cambio de planes tras la IIC, reembolsos parciales y una caída de los tokens han sembrado dudas no sólo sobre el futuro del proyecto, sino también sobre la integridad de su equipo.
E incluso a pesar de las afirmaciones de desarrollo continuado, los inversores siguen sin respuesta a la pregunta clave: ¿se puede recuperar la confianza una vez que se ha perdido junto con millones de dólares?