La reforma del subsidio para mayores de 52 años eleva el coste para la Seguridad Social hasta 2030

La reforma del subsidio para mayores de 52 años eleva el coste para la Seguridad Social hasta 2030
Subsidio mayor 52: más coste

El endurecimiento del desempleo de larga duración entre los mayores de 50 años amplía el alcance de una prestación reformada en 2019 y refuerza su impacto presupuestario. Un informe publicado este lunes calcula que el coste adicional acumulado para la Seguridad Social entre 2019 y 2030 asciende a 17.935 millones de euros, a los que se suman 1.818 millones para el SEPE.

Destacados

  • La reforma del subsidio para mayores de 52 años genera un coste adicional estimado de 17.935 millones de euros para la Seguridad Social entre 2019 y 2030.
  • La reforma de 2019 amplía la base de cotización del subsidio al 125% del SMI, elimina el criterio de renta familiar y permite más años potenciales de cobro.
  • Fedea advierte que la reforma reduce incentivos para reincorporarse al mercado laboral y plantea posibles problemas de equidad al no considerar la renta del hogar.

Estimación del coste y cambios de la reforma

Según un informe de Fedea publicado este lunes, el aumento del gasto se explica por la ampliación del número de beneficiarios tras la rebaja de la edad de acceso de 55 a 52 años y por la mejora de las condiciones de la prestación aprobada en 2019.

El estudio cifra en 17.935 millones de euros el coste adicional para la Seguridad Social en el periodo 2019-2030. Esa cantidad resulta de sumar el aumento de las obligaciones futuras en pensiones, con un valor presente descontado de 9.456 millones de euros de 2025, y la minoración de cuotas sociales en el escenario alternativo en el que los perceptores trabajan y cobran el salario mínimo, estimada en 8.479 millones de euros de 2025.

Además, el análisis añade un gasto de 1.818 millones de euros para el Servicio Público de Empleo Estatal, vinculado al alza de la propia prestación. La reforma de 2019 también flexibiliza el acceso al subsidio al dejar de tener en cuenta las rentas de la unidad familiar, amplía los años potenciales de cobro y eleva la base de cotización asociada del 100% al 125% del SMI.

Impacto sobre pensiones, empleo y equidad

Los autores del estudio sostienen que el subsidio para mayores de 52 años se convierte en un híbrido entre renta de sustitución y prestación provisional, porque incide de forma significativa sobre la pensión futura del beneficiario.

Aunque los cambios mejoran la cobertura de los perceptores, Fedea advierte de posibles problemas de equidad por no considerar la renta del hogar. El informe también señala que la reforma reduce los incentivos para volver al mercado laboral, especialmente en empleos de baja remuneración o a tiempo parcial, y traslada un coste adicional relevante al conjunto de la sociedad española.

El estudio enmarca estas conclusiones en el aumento del paro entre los mayores de 50 años, que representan actualmente casi una tercera parte del total de desempleados, sobre todo entre los parados de larga duración. Ese contexto explica la mayor relevancia presupuestaria y social de una prestación cuyo diseño influye tanto en la protección inmediata como en las obligaciones futuras del sistema.

En nuestra publicación analizamos el aumento del déficit contributivo del sistema público de pensiones en España entre 2018 y 2025, pese al avance del empleo, y el mayor peso del gasto en pensiones sobre el PIB. También explicamos que, para equilibrar las cuentas, harían falta muchos más cotizantes o una mayor cotización media, y que el envejecimiento mantiene la presión sobre la sostenibilidad del sistema.

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