Cataluña mantiene el crecimiento económico apoyada en servicios y consumo interno

Cataluña mantiene el crecimiento económico apoyada en servicios y consumo interno
Cataluña crece con fuerza

Cataluña cerró 2025 con un crecimiento del 2,7%, por encima de la zona euro por quinto año consecutivo, aunque con una clara moderación frente a los dos ejercicios anteriores. El avance se sostiene en los servicios, la construcción y el consumo de los hogares, mientras la industria y el sector exterior muestran una pérdida de impulso.

Destacados

  • Cataluña mantiene el crecimiento en 2025 impulsada por el sector servicios (+3,1%), la construcción (+5,4%) y el agrario (+9,4%), mientras la industria avanza solo un 1,5%.
  • El saldo exterior catalán aporta negativamente al PIB en 2025 por primera vez en años; exportaciones crecen solo 0,6% y las importaciones aumentan, debilitando la contribución exterior.
  • El PIB per cápita sube 1,6% y la renta media neta de los hogares llega a 43.889 euros en 2024 (+1,7% real), pero la mejora se concentra en los deciles más bajos y la ocupación supera los 3,9 millones en 2025 (+2,3%).

Radiografía del crecimiento catalán en 2025

Según El Economista, citando el Informe Anual de la Economía Catalana 2025 presentado por la Generalitat, la economía del territorio avanza con una dinámica desigual entre sectores y componentes de demanda. En la presentación del documento, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, afirma que "Cataluña se ha activado", aunque los datos reflejan que la expansión depende ahora más de la demanda interna que del tirón exterior.

Por ramas de actividad, los servicios crecen un 3,1% en 2025 y se consolidan como el principal motor de la economía catalana, con avances generalizados en sus subsectores. La construcción acelera hasta el 5,4% y el sector agrario aumenta un 9,4%, mientras la industria solo avanza un 1,5%, por debajo del resto de sectores y con un peso cada vez menor en la explicación del crecimiento agregado.

El análisis por demanda refuerza ese cambio de patrón. En 2025, el saldo exterior catalán registra por primera vez en años una contribución negativa al crecimiento del PIB, en contraste con ejercicios como 2022, cuando fue el principal sostén de la expansión, y ahora son el consumo de los hogares y la inversión los que compensan la debilidad del sector exterior.

Presión sobre la industria y efectos en renta y empleo

Los datos comerciales apuntan en la misma dirección. Las exportaciones catalanas de bienes apenas crecen un 0,6% frente al año anterior, mientras las importaciones aumentan con fuerza; la alimentación, las bebidas y los bienes de capital impulsan las ventas al exterior, pero sectores clave como el químico y el automovilístico registran caídas.

El informe también señala una brecha estructural en productividad. La productividad total de los factores suma cinco años consecutivos con aportación positiva al crecimiento, con un punto porcentual en 2025, pero Cataluña sigue por debajo de Alemania y de U.S. en la evolución de este indicador desde 2000, una tendencia que el Govern intenta corregir con la creación del Consejo por la Productividad y el Liderazgo Económico.

En renta y mercado laboral, el documento dibuja un avance desigual. El PIB por habitante crece un 1,6% y la renta media neta de los hogares catalanes alcanza 43.889 euros en 2024, un 1,7% más en términos reales, aunque el propio informe describe una situación general de estancamiento; las mejoras se concentran en los deciles más bajos, apoyadas por la Renta Garantizada de Ciudadanía y las subidas del salario mínimo, mientras los tramos intermedios registran retrocesos reales entre 2021 y 2024.

El crecimiento demográfico aparece además como un factor central del ciclo expansivo. La ocupación supera los 3,9 millones de personas en 2025, con un aumento del 2,3% según la EPA y del 2,0% en afiliación, y más de la mitad del incremento de la población ocupada corresponde a personas nacidas en el extranjero, lo que también refuerza el consumo interno.

En nuestra publicación analizamos la hoja de ruta del sector del cava en 2025, centrada en la revalorización del viñedo, la sostenibilidad y la adaptación a nuevos hábitos de consumo. También destacamos su fuerte orientación internacional: la DOP Cava comercializó 190 millones de botellas y destinó el 60% a la exportación, con Cataluña concentrando la mayor parte del viñedo y las bodegas.

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