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Pero guardamos todo 🙂.
Allbirds fue en su día un símbolo de Silicon Valley, pero la marca de calzado acabó vendiendo su negocio y decidió apostar por la inteligencia artificial. La empresa luchó durante años para obtener beneficios, y ahora sus directivos quieren centrarse en la infraestructura para redes neuronales. A juzgar por la reacción de los inversores, al mercado le ha gustado este giro.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Allbirds dejará de fabricar zapatillas. En su lugar, la compañía planea comprar GPUs y alquilar potencia de cálculo, entrando en el mercado de la IA en la nube, informa The New York Times.
Este cambio se produjo inmediatamente después de la venta de su negocio principal por 39 millones de dólares. El comprador, American Exchange Group, seguirá produciendo artículos bajo la marca Allbirds. En otras palabras, las zapatillas se mantienen, pero sin el equipo original detrás de ellas.
En efecto, Allbirds se ha desprendido de su negocio operativo y se ha quedado únicamente con una estructura pública que cotiza en bolsa. Esta estructura se utiliza ahora para una nueva dirección, respaldada por una financiación inicial de hasta 50 millones de dólares.
Según la CNBC, tras anunciar su giro hacia la IA, las acciones de Allbirds (BIRD) subieron más de un 500% en un solo día. Las acciones, que antes cotizaban por debajo de los 3 dólares, se dispararon hasta los 16-18 dólares tras el anuncio. La capitalización bursátil de la empresa pasó de unos 20-22 millones de dólares a más de 150 millones.
Los inversores se apresuraron a comprar las acciones. El mero hecho de pasar a la IA fue suficiente para impulsar la demanda, independientemente de si la empresa tiene la experiencia, el equipo o la infraestructura para competir en el espacio.
Este interés no es casual. La IA se ha convertido en una tendencia mundial que empresas de todos los sectores intentan aprovechar. Entre los primeros en moverse estuvieron los mineros de Bitcoin, a los que les resultó más fácil que a la mayoría adaptar su infraestructura a las cargas de trabajo de la IA. Como resultado, una serie de actores no centrales entraron en el mercado, incluyendo Core Scientific, Riot, IREN, TeraWulf, CleanSpark, Bit Digital, MARA y Cipher.
Pero, ¿por qué Allbirds dio un paso tan drástico? La respuesta es sencilla: su negocio principal se había quedado sin oportunidades de crecimiento. Fundada en 2015, la empresa ganó popularidad rápidamente en Silicon Valley. Sus zapatillas de lana merina se comercializaron como una alternativa cómoda y sostenible al calzado tradicional, y la marca pasó a formar parte de la cultura tecnológica.
En 2021, Allbirds salió a bolsa e intentó escalar. Abrió tiendas en Estados Unidos y el extranjero, aumentó el gasto en marketing y amplió su línea de productos. Pero no consiguió ir más allá de su público principal. La competencia en el segmento del calzado cómodo y tecnológico se intensificó, y parte de la demanda se desplazó hacia marcas más premium como Switzerland's On.
De 2022 a 2025, los ingresos de Allbirds se redujeron casi a la mitad: de 298 millones de dólares a 152 millones. Las ventas cayeron casi un 20% sólo en el último año, mientras que las pérdidas netas alcanzaron unos 77 millones de dólares. La empresa cerró casi todas sus tiendas en Estados Unidos y no obtuvo beneficios en ninguno de los años posteriores a su salida a bolsa.
Con este telón de fondo, el giro hacia la IA no parece tanto una evolución como un replanteamiento total. Fabricar zapatos requiere cadenas de suministro, tiendas minoristas, marketing y una competencia constante por los clientes. Incluso con cientos de millones en ingresos, Allbirds no conseguía que el negocio fuera rentable.
La infraestructura de la IA funciona de forma diferente. En lugar de vender productos a los consumidores, se centra en la demanda de desarrolladores y empresas que necesitan potencia de cálculo. Pero la barrera de entrada es alta: grandes actores como Nvidia, Amazon y Oracle están invirtiendo decenas o cientos de miles de millones de dólares, mientras que Allbirds está empezando con 50 millones de dólares.
En el mercado actual, eso bastó para cambiar la percepción. En lugar de una empresa de calzado en declive, los inversores vieron un participante potencial en una industria de IA de rápido crecimiento. Y fue este cambio en la narrativa -no los fundamentos- lo que se convirtió en el principal motor de la subida de las acciones.