España prevé un déficit del 2,6% del PIB por las ayudas ligadas al conflicto en Oriente Medio

España prevé un déficit del 2,6% del PIB por las ayudas ligadas al conflicto en Oriente Medio
Déficit español al 2,6%

España encara en 2026 un deterioro fiscal temporal por el paquete de ayudas de 5.000 millones aprobado en marzo para responder al impacto de la guerra en Oriente Medio y a gastos asociados a desastres naturales. La previsión sitúa el déficit en el 2,6% del PIB este año, por encima del 2,4% de 2025, aunque todavía dentro del umbral del 3% fijado por la Unión Europea.

Destacados

  • España registrará un déficit del 2,6% del PIB en 2026 por ayudas ante el conflicto en Oriente Medio y desastres naturales, según BFF.
  • BFF prevé que la deuda pública baje del 100,7% al 99,9% del PIB en 2026 y al 95,1% en 2030 pese a menor ritmo de descenso.
  • La previsión de crecimiento real del PIB español para 2026 desciende al 2,2%, con inflación esperada del 3,2% y mayor incertidumbre macroeconómica.

Previsión fiscal y revisión macroeconómica para 2026

Según el informe trimestral de BFF Insights, España y sus territorios en 2026: fortaleza actual y desafíos futuros, el empeoramiento de las cuentas públicas responde al efecto de las medidas extraordinarias adoptadas ante el conflicto en Oriente Próximo y a actuaciones vinculadas a desastres naturales en Andalucía y Extremadura. La entidad financiera italiana considera que este repunte del déficit es transitorio y prevé que, una vez retiradas esas medidas temporales, el desequilibrio baje al 2,2% del PIB en 2027.

BFF también advierte de que, más adelante, la senda fiscal volverá a tensionarse y el déficit subiría de nuevo hasta el 2,4% en 2030. A su juicio, el mayor gasto en intereses, la inversión asociada a defensa y las prestaciones ligadas al envejecimiento limitarán el margen de consolidación presupuestaria en los próximos años.

En deuda pública, la firma mantiene una trayectoria descendente, aunque cada vez más moderada. Tras cerrar 2025 en el 100,7% del PIB, la ratio bajaría al 99,9% en 2026, impulsada por el crecimiento nominal y pese a un déficit más elevado, para seguir reduciéndose hasta el 95,1% en 2030.

En paralelo, BFF ha rebajado su previsión de crecimiento real de la economía española al 2,2% en 2026, dos décimas menos que en su estimación anterior. El informe sitúa además el crecimiento nominal en el 4,8% y eleva la inflación media prevista al 3,2%, en un contexto de encarecimiento energético, mayor incertidumbre global y deterioro del entorno internacional.

Autonomías, financiación y límites estructurales

Las comunidades autónomas cerrarían 2026 con un déficit agregado del 0,1% del PIB, prácticamente en equilibrio si se excluyen los gastos extraordinarios por desastres naturales. La deuda autonómica, que superó los 341.000 millones de euros al cierre de 2025, equivalente al 20,2% del PIB, descendería al 19,6% este año.

El informe señala además una menor dependencia regional del Fondo de Liquidez Autonómica, que aún concentra el 60% de la deuda de las comunidades, pero pierde peso frente a préstamos bancarios nacionales y emisiones en los mercados de capitales. Ese cambio, junto con la reducción de los plazos de pago a proveedores hasta 26,32 días en marzo desde 27,58 en febrero, apunta a una mejora gradual de la autonomía financiera regional.

Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares liderarían el crecimiento en 2026, mientras que la reforma del sistema de financiación autonómica supone, según BFF, un avance en simplificación, transparencia y equidad. No obstante, la entidad subraya que siguen abiertas cuestiones clave sobre compensación estatal, corresponsabilidad fiscal y deuda autonómica.

En su conclusión, BFF sostiene que España mantiene una posición relativamente favorable en Europa, pero avisa de que el crecimiento sostenido depende cada vez menos de factores cíclicos y más de mejoras en productividad, inversión, capital humano, calidad institucional y resolución de cuellos de botella estructurales como la vivienda y la baja eficiencia del sistema productivo.

La escasez de oferta de vivienda en España fue el eje de nuestra publicación anterior, donde el sector alertó de que la producción sigue lejos de las 250.000 viviendas anuales consideradas necesarias. También recogimos que la falta de suelo, la lentitud administrativa y la inseguridad jurídica mantienen la presión sobre precios y acceso, mientras algunas medidas en la Comunidad de Madrid —como la Ley 3/2024— empiezan a traducirse en más proyectos y solicitudes de licencia.

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