La UE explora nuevos impuestos para cerrar la financiación de su presupuesto 2028-2034

La UE explora nuevos impuestos para cerrar la financiación de su presupuesto 2028-2034
Nuevos impuestos en la UE

La negociación del presupuesto comunitario para 2028-2034 entra en una fase política clave con una fuerte división entre los países que piden más recursos y los que exigen contención del gasto. En ese contexto, la UE estudia nuevos ingresos propios, incluidos gravámenes sobre criptomonedas, grandes tecnológicas y el juego online, para intentar alcanzar un acuerdo antes de final de año.

Destacados

  • Irlanda, que asume la presidencia del Consejo de la UE en julio, presentará en octubre una propuesta para nuevos impuestos sobre criptomonedas, gigantes digitales y juego online, con el objetivo de cerrar un acuerdo presupuestario en diciembre.
  • La Comisión Europea plantea movilizar 400.000 millones de euros adicionales mediante un impuesto a empresas con más de 100 millones de euros de facturación, tabaco y residuos electrónicos, advirtiendo que rechazar estos gravámenes implicaría un recorte presupuestario del 40%.
  • La nueva propuesta de presupuesto europea, de 1,73 billones de euros según la presidencia chipriota, recorta un 2% el plan original y un 3,9% en Competencia y Acción Exterior, mientras persiste el enfrentamiento entre países frugales y socios del sur sobre el gasto en agricultura y cohesión.

Plan fiscal y calendario de negociación

Según ha indicado el presidente del Consejo de la UE, Antonio Costa, Irlanda prepara una propuesta para continuar la conversación en octubre con el objetivo de definir cómo generar recursos adicionales y llegar a un acuerdo en diciembre.

El mandato trasladado a Dublín, que asumirá en julio la presidencia semestral del Consejo de la UE, pasa por desarrollar nuevas fuentes de ingresos para el presupuesto europeo. Entre las opciones que se barajan figuran impuestos a las criptomonedas, a los gigantes digitales y al juego online, en línea con planteamientos ya defendidos por el Parlamento Europeo.

Estas vías se sumarían a la propuesta de la Comisión Europea para movilizar 400.000 millones de euros adicionales. Ese planteamiento incluye también un tributo a las empresas con facturación superior a 100 millones de euros, un impuesto al tabaco y otro sobre los residuos electrónicos; Ursula von der Leyen ha advertido además a las capitales de que rechazar esos nuevos gravámenes obligaría a recortar el presupuesto un 40%.

Choque entre bloques por el gasto comunitario

La discusión sobre los nuevos ingresos se produce mientras persiste el enfrentamiento entre los países frugales, encabezados por Alemania, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Finlandia, y los socios del sur, entre ellos España, que reclaman una mayor dotación. El canciller alemán sostiene al cierre del encuentro que las cifras de la última propuesta negociadora son inasumibles y desequilibradas, reflejando la resistencia de Berlín y La Haya a mantener el nivel de gasto.

La Comisión Europea puso sobre la mesa un presupuesto de 2 billones de euros, por encima de los 1,2 billones del marco anterior. La presidencia chipriota del Consejo ha presentado ahora una propuesta negociadora de 1,73 billones de euros, con un recorte del 2% respecto a la dotación original y una reducción del 3,9% en las partidas de Competencia y de Acción Exterior.

Las rúbricas más sensibles, agricultura y cohesión, registran solo ajustes limitados, aunque siguen siendo uno de los principales focos de disputa. España e Italia, junto con otros países del grupo Amigos de la Cohesión, intentan preservar esas partidas, mientras Países Bajos y Alemania reclaman priorizar áreas como competitividad y defensa; la propuesta chipriota contempla 501.700 millones de euros, en precios de 2025, frente a 522.000 millones para Competitividad, prosperidad y seguridad, un capítulo considerado clave para reforzar la industria europea frente a China y U.S.

En nuestra publicación anterior analizamos el deterioro fiscal temporal que España afrontaría en 2026 por el paquete de ayudas aprobado para paliar el impacto del conflicto en Oriente Medio y los costes derivados de desastres naturales. El informe citado situaba el déficit en el 2,6% del PIB y advertía de presiones futuras por el mayor gasto en intereses, defensa y envejecimiento, pese a una senda de deuda a la baja y una previsión de crecimiento más moderada.

Este material puede contener opiniones de terceros, ninguno de los datos e información en esta página web constituye asesoramiento de inversión según nuestro Aviso Legal. Aunque nos adherimos a una estricta Integridad Editorial, esta publicación puede contener referencias a productos de nuestros socios.