La diferencia entre la evolución de las pensiones y la de los salarios se ha ensanchado en España durante la última década, con un avance de las prestaciones muy superior al de las rentas laborales. Esta divergencia aumenta la presión sobre la financiación del sistema público en un contexto de envejecimiento demográfico y jubilación masiva de la generación del baby boom.
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- Entre 2011 y 2024 la pensión media de jubilación creció un 57,07% hasta 1.449,9 euros, mientras el salario medio subió un 29,53% a 2.385,6 euros.
- La revalorización de las pensiones ligada al IPC desde 2022 y la inflación provocaron subidas interanuales del 9,41% en 2023 y 5,19% en 2024.
- El gasto en pensiones ronda el 13,7% del PIB y podría escalar al 16,8%-17,3% en 2050, con una tasa de dependencia prevista de 78,4.
Desfase entre ingresos laborales y prestaciones
Según El Economista, según los cálculos más recientes de KPMG, la pensión media de jubilación aumentó un 57,07% entre 2011 y 2024, frente al alza del 29,53% del salario medio en el mismo periodo. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sitúa la prestación media mensual en 1.449,9 euros en 2024, frente a los 923,1 euros de 2011, mientras que el Instituto Nacional de Estadística, INE, cifra el sueldo medio en 2.385,6 euros, desde los 1.841,8 euros de hace algo más de una década.El fuerte incremento de las pensiones desde 2022 coincide con la entrada en vigor de la primera fase de la reforma impulsada por José Luis Escrivá, que vuelve a ligar la revalorización anual al IPC. La elevada inflación tras la pandemia y la crisis energética impulsa las mayores subidas de las últimas décadas, con un repunte interanual del 9,41% en 2023 y otro del 5,19% en 2024.
Los salarios, por su parte, avanzan con más moderación, aunque muestran una recuperación más intensa en los años recientes. El sueldo medio mensual sube un 7,28% en 2023 y un 4,95% en 2024, apoyado por la inflación previa, los pactos salariales, los niveles récord de ocupación, la menor temporalidad tras la reforma laboral y las subidas del Salario Mínimo Interprofesional, SMI, pero sin cerrar la brecha acumulada frente a las pensiones.
Presión demográfica y mayor coste futuro
La evolución demográfica añade una carga adicional al sistema, ya que España afronta en las próximas décadas la salida del mercado laboral de la generación del baby boom y un progresivo envejecimiento de la población. Las personas mayores de 65 años representan alrededor del 20% de la población y ese porcentaje podría superar el 30% hacia mediados de siglo.El estudio recoge que la tasa de dependencia pasa de 38,6 en la actualidad a 78,4 en 2050, lo que acerca el escenario a casi un jubilado por cada persona en edad de trabajar. Al mismo tiempo, el gasto en pensiones ya equivale a alrededor del 13,7% del PIB y podría situarse entre el 16,8% y el 17,3% en 2050.
El número de pensionistas crece un 17,9%, desde 7,8 millones en 2011 hasta 9,1 millones en 2024. En paralelo, los afiliados a la Seguridad Social superan los 21,3 millones en 2024, alcanzan 21,8 millones en 2025 y rebasan los 22,4 millones en el primer semestre de 2026, pero el refuerzo del empleo no elimina el desafío estructural.
España mantiene además una de las tasas de sustitución más elevadas entre los países desarrollados, según Pensions at a Glance 2025. La OCDE calcula que la pensión pública española equivale al 80,4% de los ingresos previos a la jubilación, claramente por encima de la media del organismo, del 50,7%, con una dependencia casi total del sistema público por el escaso peso de los mecanismos privados complementarios.
En nuestro artículo anterior sobre el cálculo de la pensión de jubilación en España, explicamos cómo la prestación depende de la base reguladora y del porcentaje que se obtiene según los años cotizados. Recordamos que con 15 años cotizados solo se accede al 50% de la base reguladora y que, con la reforma vigente, para cobrar el 100% serán necesarios 37 años de cotización en 2027.
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