Volkswagen sopesa nuevos recortes de empleo ante el aumento de la presión de costes
El director ejecutivo de Volkswagen, Oliver Blume, ha trazado un camino que podría poner en riesgo hasta 50.000 puestos de trabajo adicionales mientras la empresa intenta cerrar la brecha de costes con sus rivales. El plan subraya la magnitud de la presión sobre el mayor fabricante de automóviles de Europa, ya que la menor demanda, los elevados gastos y la ralentización de las ventas en China ponen a prueba su modelo de negocio.
Destacados
- VW podría recortar hasta 50.000 empleos más.
- Los gastos generales están un 20% por encima de la competencia.
- Cuatro plantas alemanas siguen bajo presión.
- VW está revisando más de 2000 activos.
Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.
Blume afirmó que los gastos generales de Volkswagen son aproximadamente un quinto superiores a los de la competencia, lo que implica una "deducción teórica" de unos 50.000 puestos, además de una cifra similar ya prevista en un programa de ahorro lanzado en 2024, informó Bloomberg. VW emplea a más de 657.000 personas en todo el mundo.
La brecha de costes pone el foco en empleos y plantas
Blume dijo a los empleados que la plantilla del grupo había crecido durante décadas hasta un nivel que ya no era viable. Citó cambios en el mercado y presiones externas que, según dijo, estaban lastrando a Volkswagen en decenas de miles de millones de euros.
Los comentarios se producen tras semanas de tensión interna. Un plan de reestructuración más amplio, que incluye una posible duplicación de las 50.000 reducciones de empleo originales y el posible cierre de cuatro plantas alemanas, se ha topado con la resistencia de los representantes de los trabajadores y no ha logrado obtener el apoyo inicial del consejo.
Se han citado como instalaciones en riesgo las de Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm. Blume afirmó que existen "opciones más inteligentes" que el cierre de fábricas para hacer frente a los altos costes y la menor demanda, señalando una mejora media del 20% en los costes de las fábricas alemanas durante el último año. Aun así, dijo que Volkswagen no puede confirmar actualmente asignaciones de modelos competitivos para las plantas.
China, los aranceles y la débil demanda aumentan la presión
Volkswagen se enfrenta a problemas compartidos por rivales como Stellantis, BMW y Mercedes-Benz. La demanda se ha debilitado en China, donde los consumidores siguen bajo la presión de una prolongada crisis inmobiliaria. Los aranceles estadounidenses también están perjudicando los beneficios de Audi y Porsche, dos de las marcas con mayores márgenes del grupo.
La empresa también lidia con fábricas infrautilizadas y un mercado europeo estancado. Blume afirmó el mes pasado que el modelo tradicional de Volkswagen de desarrollar y exportar coches desde Alemania ya no era viable en su forma actual.
Los cambios en la cartera forman parte de la remodelación general. Volkswagen vendió recientemente una participación del 51% en su unidad de motores navales Everllence, recaudando unos 7400 millones de euros (8500 millones de dólares). Blume dijo que la cartera de la empresa, compuesta por más de 2000 participaciones y negocios, sería revisada en función de su encaje estratégico y rentabilidad.
Una prueba de fuego para la industria alemana
La advertencia es importante porque Volkswagen no se limita a recortar costes tras un trimestre flojo. Está cuestionando la estructura que la convirtió en uno de los pilares industriales de Alemania.
Con más de 657.000 empleados, elevados costes fijos y presión en China, Europa y EE. UU., la reestructuración de VW podría definir la próxima fase de la industria automovilística alemana. El reto para Blume es reducir los costes sin desencadenar un conflicto más profundo con los sindicatos ni debilitar la capacidad de producción futura.
Como informamos anteriormente, Volkswagen va a recortar su gama de modelos y su capacidad a medida que aumenta la presión.
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