Las expectativas de inflación en la eurozona se enfrían, pero la subida de tipos del BCE sigue siendo probable

Las expectativas de inflación en la eurozona se enfrían, pero la subida de tipos del BCE sigue siendo probable
Las expectativas del BCE se moderan mientras la UE estudia recortes fiscales

Los consumidores del área euro redujeron ligeramente sus expectativas de inflación a medio plazo en abril, dando al Banco Central Europeo un alivio limitado antes de una probable decisión sobre los tipos la próxima semana. Al mismo tiempo, la Unión Europea está preparando medidas de simplificación fiscal destinadas a reducir los costes de cumplimiento para las empresas y mejorar la competitividad.

Destacados

  • Las expectativas de inflación a tres años en el área euro bajaron al 2,9% en abril desde el 3% en marzo.
  • Aun así, se espera que el BCE suba los tipos la próxima semana, y los mercados prevén un movimiento hasta el 2,25%.
  • La UE está preparando medidas de simplificación fiscal que podrían reducir los costes de cumplimiento empresarial en 7000 millones de euros al año.

Este artículo ha sido traducido del original. Lea la versión original de nuestro corresponsal aquí.

Las expectativas de inflación bajan ligeramente

Según Bloomberg, los consumidores esperan que los precios suban un 2,9% en los próximos tres años, frente al 3% de marzo, según la Encuesta Mensual de Expectativas de los Consumidores del BCE. Sin embargo, la cifra sigue siendo elevada y se mantiene cerca del máximo del 3,1% alcanzado durante el último gran repunte inflacionario en octubre de 2022. Las expectativas de inflación a un año se mantuvieron sin cambios en el 4%, mientras que las de cinco años se situaron en el 2,4%, lo que sugiere que los hogares aún prevén presiones sobre los precios por encima del objetivo del 2% del BCE durante algún tiempo.

La encuesta también mostró una perspectiva económica ligeramente más débil. Los consumidores esperan que la economía del área euro se contraiga un 2,2% en los próximos 12 meses, frente a una caída del 2,1% prevista en marzo, mientras que las expectativas de desempleo bajaron al 11,2% desde el 11,3%.

La subida de tipos sigue sobre la mesa

La pequeña bajada en las expectativas de inflación a tres años probablemente no eliminará la presión sobre el BCE. En su reunión de abril, el banco central mantuvo su tipo de interés clave sin cambios en el 2%, pero varios responsables de política monetaria se mostraron abiertos a una subida, según el acta del BCE citada por The Wall Street Journal. Ahora los inversores esperan que el BCE suba el tipo al 2,25% en su reunión del 11 de junio.

El dilema de política sigue siendo limitado: las expectativas de inflación ya no están acelerándose, pero aún no están totalmente ancladas en el objetivo. Los precios de la energía más altos y la persistencia de las presiones inflacionarias mantienen la cautela de los responsables de política, incluso cuando las expectativas de crecimiento siguen siendo débiles.

La UE busca reducir la burocracia fiscal

Por otro lado, la Comisión Europea está preparando propuestas de simplificación fiscal orientadas a reducir la burocracia para las empresas. Un borrador visto por Bloomberg buscaría reducir los costes anuales de cumplimiento fiscal en unos 7000 millones de euros, o aproximadamente 8170 millones de dólares.

La medida se enmarca en una agenda más amplia de simplificación de la UE. La Comisión afirma que quiere reducir los costes administrativos recurrentes en 37.500 millones de euros para el final de su mandato 2024-2029 y ha fijado objetivos para reducir la carga administrativa al menos un 25% para todas las empresas y un 35% para las pequeñas y medianas empresas.

Alivio limitado, pero no un punto de inflexión

Los últimos datos ofrecen al BCE cierta evidencia de que las expectativas de inflación se están moderando, pero no lo suficiente como para indicar que los riesgos de precios han desaparecido. 

Para las empresas, el plan fiscal de la UE podría aportar un beneficio más directo: menores costes de cumplimiento en un momento en que el bajo crecimiento, el mayor coste de financiación y la complejidad regulatoria siguen siendo grandes limitaciones.

En un informe anterior, señalamos que la inflación en la eurozona mantiene la subida de tipos del BCE en el punto de mira.

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